VOLVER A LA INFANCIA Y LLORAR DE FELICIDAD: MILA ESKER REAL

Euskadi

Por Juan José Muñoz Goikoetxea

“Si esto es un sueño, déjame aquí. No quiero despertar nunca”.

!! Grandes, grandes y mil veces grandes !!! Nuestra querida, respetada y heroica Real Sociedad nos ha obsequiado con una de las tardes más maravillosas de nuestra vida, al clasificarse para las semifinales de la Copa del Rey 2019-2020, tras imponerse por 3-4 al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, con dos goles de Isak, uno de Odegaard y otro de Merino, tras dar una lección de fútbol, de valor, de coraje y de ilusión, en un partido que recordaremos con un cariño infinito hasta el final de nuestra existencia.

En estos momentos, aún con lágrimas en mis ojos, con un sueño celestial rondando en mi cabeza y en mi corazón, y con el pulso temblándome ante el teclado, siento que me van a costar encontrar palabras para narrar lo que ha supuesto esta hazaña para el realismo.

En primer lugar, quiero dar las gracias con toda mi alma a todos los que han hecho posible que esta noche, desde los cinco continentes, todo el mundo del fútbol se rinda a los pies de la Real. Nuestra directiva (no “mi directiva” como alguien me llegó a recriminar el pasado domingo), por su excelente gestión desde los despachos para configurar esta mágica temporada. Nuestro entrenador, al que estoy seguro que en un futuro se le hará un monumento en las inmediaciones de nuestro estadio. Y nuestra brava y ambiciosa plantilla que hoy se ha dejado la piel en el césped, nos ha hecho tocar el cielo, y han cogido el testigo de la generación de los 80. Sois increíbles.

Jamás olvidaré el regalo que me habéis brindado hoy. Al salir del Bar Mónaco, aún titiritando de la emoción, por unos segundos he vuelto a 1988, y he vuelto a tener 7 años.

4 goles de la Real en el Bernabéu. Cohetes y bocinas de coche que no dejaban de sonar en el camino de regreso a casa. Durante unos maravillosos segundos, con tu familia alrededor, sientes que la vida con sus idas y venidas puede llegar a ser maravillosa, que cada segundo de este viaje es un sueño precioso, y que el espíritu de la infancia nunca llega a morir definitivamente. Y todo ello, gracias a la Real.

Como diría Tom Stoppard : “Si llevas tu infancia contigo, nunca envejecerás”.

En una soleada e incluso ligeramente cálida jornada de jueves, al igual que ocurrió en 1988, la mañana comenzó en mi caso con un viaje (en febrero de 1988 fue a Burlada por motivos personales y en febrero de 2020 a Vitoria por motivos laborales). La sensación de aventura rodeaba una jornada en la que al mismo tiempo que cumples con profesionalidad tus cometidos, sientes en tu alma que hay una cita que se acerca y se acerca cada vez mas.

En un bar abarrotado hasta la bandera, reconoces amigos y vecinos. Todos unidos en torno a un mismo sentimiento. Hoy era el día en que la Real podía hacer historia, e incluso divisabas rostros que hacía siglos que no veías.

D. Imanol Alguacil formó una alineación valerosa. Los 11 héroes entraban en el césped del coliseo blanco. Remiro en la portería, Gorosábel, Le Normand, Aritz Elustondo y Monreal en defensa, Merino, Zubeldia, Odegaard, Oyarzábal, y Januzaj, en la media, con Isak en punta. Sorprendió inicialmente la ausencia de Portu (creo que se debió a problemas físicos), y la entrada de Gorosábel en lugar de Zaldua (aunque la evolución de Andoni está siendo meteórica como hoy ha quedado constatado).

Zidane por su parte, recurría a varias rotaciones, destacando la inclusión de Areola en la portería (muy inseguro durante toda la tarde), la de Marcelo, o la de los jóvenes Vinicius y Brahim.

El hollywoodiense colegiado Mateu Lahoz (con tintes caseros durante buena parte de la contienda a la hora de interpretar las amonestaciones, aunque bien secundado desde el VAR), daba comienzo a este inolvidable duelo a las 19:00 horas.

Desde el instante inicial, la Real demostró que tenía aparcada la palabra “miedo”. Magníficamente situados en el terreno de juego, ahogaban al Madrid en la salida del balón, y combinaban fases de dominio de la posesión, con otras de búsqueda del contragolpe.

Sin embargo, fue el Real Madrid quien generó la primera ocasión con un disparo de Benzema en el minuto 10, que encontró como respuesta una fabulosa estirada de Alex Remiro (impresionante partido del meta de Cascante, una vez más).

La Real poco a poco se fue estirando, y en el minuto 17, a la salida de un córner ensayado, Isak desmarcado no pudo aprovechar una buena ocasión. Preludio del éxtasis. Era el minuto 22, cuando nuestra gacela de Eritrea remataba con fuerza, Areola despejaba a duras penas,y Odegaard remachaba a la red. Era el 0-1, la felicidad corría por nuestras venas como un ciclón, abrazos, ojos rojizos, y en el último Anfiteatro del Bernabéu, se instalaba también la locura. Martintxo no celebró el gol por sus lazos con el Real Madrid, pero el bien ofrecido a nuestro equipo alcanzaba el infinito una vez más.

Con el 0-1, la Real se liberó aún más, y sacó todo el tarro de sus esencias, ante un Real Madrid desquiciado y personificado en el constantemente desencajado rostro de su capitán Sergio Ramos.

Isak antes del descanso tuvo otras dos buenas oportunidades, y James hizo de nuevo lucirse a Remiro. Era el 0-1, y el partido nos daba 15 minutos para reposar nuestras alteradas emociones. Hora de intercambiar whatsapps con nuestros contactos que también estaban impresionados ante lo que se estaba gestando.

Tras el descanso, veríamos a una Real aún más imponente, buscando como equipo grande el segundo gol en lugar de lo que un mortal común hubiera hecho en el Bernabéu. Isak en el minuto 50 marcaba pero el VAR anulaba el gol por claro fuera de juego, pero eso no nos iba a amilanar.

Minuto 55. El recién entrado Barrenetxea en impecable jugada en la banda pone el esférico en el corazón del área, y Alexander Isak, emulando al “hijo del viento”, Carl Lewis, hace un salto acrobático, y remata de volea para que el balón entre por la escuadra. 0-2 Gol de dibujos animados, y la euforia ya no se podía controlar. Hasta Willian José en su proceso de penitencia demostraba su compañerismo, saliendo del banquillo para abrazar a Isak.

Pero es que aún restaba más. Apenas dos minutos después, llegaba el 0-3 de nuevo con un gol de Isak con un zapatazo de los que marcan época. 7º gol en los últimos 5 partidos, de nuestro emperador. Ave Isak, los mortales no dejaremos nunca de saludarte.

El Real Madrid, aún no se iba a rendir, y apelando a su clásico espíritu de remontada, recortó distancias en el minuto 59 con gol de Marcelo, pero en su propósito ofensivo, dejaba su defensa como un solar, lo cual nuestra Real no iba a desaprovechar.

En el minuto 69, pase de Isak, y gol de Mikel Merino. 1-4, y teníamos que pellizcarnos para sentir que esto era real.

Odegaard (por molestias físicas) e Isak debían abandonar el césped (con ovación señorial de la grada del Bernabéu hacia los dos, recordando la que recibió Bakero en febrero de 1988), pero el valor de la Real seguía intacto.

En los últimos 20 minutos, la Real sufrió las acometidas blancas con máximo coraje. En el 80 se anuló un gol por fuera de juego de Vinicius, pero en el 81 llegaría el 2-4 con gol de Rodrygo.

En el minuto 93, llegaría el 3-4 de Nacho, y poco después la expulsión de Gorosábel. ¿Sería el destino tan cruel para bajarnos bruscamente del sueño? Todos telepáticamente pedíamos a nuestra Real “resiste”, y los nuestros escuchándonos “resistieron”. Y así en el minuto 97, Mateu Lahoz señalaba el final del partido, y todos nos abrazamos allí donde estuviésemos.

La Real, 6 años después, volvía a las semifinales de la Copa del Rey, y lo hacía del modo más grandioso posible: venciendo al líder en su estadio (lo cual no había hecho nadie en esta liga), profanando un templo emblemático, practicando un fútbol de altura (que hasta Roncero está ensalzando en estos momentos), y marcando 4 goles al equipo que atesora los mejores registros defensivos del campeonato.

Confío en que todos los que el pasado domingo pronunciaron auténticas barbaridades contra todos los estamentos de la Real, y que incluso con sorna aseguraban que ya estábamos fuera de la Copa, sientan algo de vergüenza.

“El entusiasmo es el pan diario de la juventud”. “El escepticismo, el vino diario de la vejez”.

Señoras y señores, esta Real está a un paso de jugar una final, y a dos de ser campeona. Ni más ni menos.

Ya sólo sobrevivimos 4 equipos: Real Sociedad, At. Bilbao, Granada y Mirandés. Mañana a las 13:00 horas se celebrará el sorteo de semifinales que se disputarán a doble partido en las próximas dos semanas.

Lo deseable sería enfrentarse al Mirandés (único Segunda superviviente y con los cedidos Merquelanz, Guridi y Sagnan en sus filas), también sería muy satisfactorio un emparejamiento ante el Granada, y lo más complejo sería el derby ante el Athletic, aunque tras habernos deshecho del Madrid, ¿podemos tener miedo a alguien?

Si Real y Athletic no coincidimos en semis, la lógica apunta a una histórica final vasca en el estadio de La Cartuja el próximo sábado 18 de abril de 2020, pero vayamos paso por paso.

Esta es una noche de felicidad, en la que merecemos detenernos en gozar y en encontrar un hueco en el corazón para almacenar estas sensaciones que ahora mismo nos hacen levitar, y que seguramente hoy nos impedirán dormir.

Ojalá pudiéramos encarnarnos en Bill Murray, en el “día de la marmota”, despertarnos mañana y volver a vivir este mismo día una y otra vez hasta la eternidad.

El gran sueño que siempre hemos deseado está muy cerca de cumplirse. Adiós Becerril. Adiós Ceuta. Adiós Espanyol. Adiós Osasuna. Y adiós Real Madrid.

Esta generación de jóvenes, valientes, ambiciosos y talentosos jugadores está muy cerca de volver a levantar una Copa para el realismo.

Sigamos llorando de felicidad.
Sigamos regresando a la infancia.
Sigamos despiertos dentro de este maravilloso sueño.

Eskerrik asko bihotz bihotzez Real ta segi aurrera !!!!!

Puntuación de los jugadores (de 0 a 10)
Remiro 10
Gorosabel 10
Le Normand 10
Aritz Elustondo 10
Monreal 10
Zubeldia 10
Merino 10
Oyarzábal 10
Odegaard 10
Januzaj 10
Isak 11 (un jugador excepcional, merece una puntuación excepcional)
Barrenetxea 10
Muñoz 10
Guevara 10

Clasificación general tras 22 partidos de Liga + 5 de Copa del Rey
Isak 174
Portu 155
Merino 164
Oyarzábal 162
Odegaard 160
Zubeldia 137
Remiro 115
Willian José 109
Monreal 108
Le Normand 105
Zaldua 99
Llorente 95
Januzaj 74
Guevara 73
Barrenetxea 66
Aritz Elustondo 54
Muñoz 53
Moyá 49
Sangalli 48
Gorosabel 41
Illarramendi 17
Zurutuza 16
Rubén Pardo 9
Sagnan 8