Ver a sus hijos llorar y temblar, asustados…

Internacional

Después de 11 días de violencia continua, el alto el fuego es una realidad desde el pasado viernes. Según los informes que nos llegan, al menos 65 niños palestinos y dos niños israelíes fueron asesinados durante la escalada del conflicto israelí-palestino.

A la 1:51 (hora local), dejaron de sonar las alarmas antiaéreas en las comunidades israelís colindantes a la Franja y no hubo bombardeos israelís en Gaza.

54 escuelas fueron dañadas por los ataques aéreos: 51 en Palestina y 3 en Israel. Por seguridad, las escuelas llevan cerradas desde el inicio de la escalada de la violencia y miles de familias han sido desplazadas.

Hemos hablado con varios padres y madres de Gaza y nos cuentan que sus hijos e hijas viven con mucho miedo, mucha ansiedad, falta de sueño acumulada y muestran signos preocupantes de angustia con temblores constantes. Es una evidencia: los niños palestinos e israelíes sufrirán graves problemas mentales en los próximos años si no reciben la ayuda que necesitan.

Y aunque este conflicto no es nuevo, Luma Tarazi, asesora de salud mental y apoyo psicosocial en Save the Children en el territorio palestino ocupado, explicaba:

Esta vez, la exposición e intensidad de la violencia han sido peores. Los ataques han sucedido día y noche: los niños se vieron obligados a esconderse las 24 horas del día y estuvieron aterrorizados por el sonido constante de las bombas. Muchos tiemblan sin parar y sufren de falta de sueño, náuseas y angustia severa ”.

Añadía: “Debido a la sobreestimulación de su sistema nervioso, sus cuerpos no pueden calmarse. Incluso si la violencia termina, los niños no consiguen relajarse ni dormir, siguen muy angustiados”.

También pudimos hablar con Amal, una niña de 10 años que vive en Gaza con su familia. Antes de que entrara en vigor el alto el fuego, nos contaba:

Empezamos a dormir en el pasillo porque tengo mucho miedo. No puedo ir a ningún lado sin mi mamá o mi papá. Las ventanas [de nuestra casa] reventaron y mi mamá tuvo que protegernos. Me quedo despierta toda la noche, no puedo dormir porque oigo los bombardeos”.

Con el apoyo adecuado la mayoría de estos niños, niñas y adultos podrían sobrellevar la situación y superar sus traumas. Pero en estas condiciones tan precarias y críticas, y sin poder tener acceso a una atención especializada, miles de niños no lograrán recuperarse adecuadamente.

El miedo a la violencia se ha convertido en la forma en la que entienden el mundo. No conocen otra cosa: se ha convertido en su realidad y su día a día.

Jason Lee, director-país de Save the Children en el territorio palestino ocupado, nos informaba:

Los padres ven a sus hijos llorar, los ven temblando, asustados y ellos también tienen que afrontar y gestionar el conflicto. La reciente escalada de la violencia ha llevado a una situación imposible para decenas de miles de personas«.

Además de las necesidades médicas derivadas del conflicto y la pandemia, la falta de alimentos y de suministros tan básicos como la luz o el agua provocada por el bloqueo convierte cada día en una lucha por la supervivencia.

Estamos tratando de incrementar la financiación de programas de apoyo de salud mental para los niños y las niñas en Gaza, donde el apoyo psicosocial es limitado o casi inexistente. También estamos evaluando sus necesidades para proporcionar la ayuda más urgente e intensificar nuestro apoyo en Gaza tan pronto como sea seguro hacerlo.

Esto solo es posible gracias al apoyo mes a mes de nuestros socios y nuestras socias.

¿Qué hacemos en la Franja de Gaza y los territorios ocupados de Palestina?

– Trabajamos en 6 ámbitos esenciales para los niños y niñas: protección, nutrición, seguridad alimentaria y medios de vida, agua, refugio y educación.

– Llegamos a 98.383 personas, de las cuales 75.300 son niños y niñas.

– Actuamos en las escuelas más vulnerables afectadas por la intervención militar israelí y los ataques, alcanzando 18.108 niños y niñas en las 40 escuelas principales.

– En Cisjordania, trabajamos para proporcionar agua para 53.170 niños y familias que incluirán pozos de agua potable, suministro de kits para el hogar para las familias en situación de pobreza y construcción y mejora de saneamientos.

Colaborando con 9€ al mes, por ejemplo, podemos llevar agua potable a 9 niños y niñas.

Si puedes y quieres: únete a nosotros hoy y ayúdanos a llegar al mayor número de niños, niñas y sus familias.