UNA CASITA DE MADERA

Caprichos

Soñar es lo mío, lo mismo sueño que me voy a vivir a Australia que sueño que tengo una casita de madera en la montaña. En realidad creo que lo que me gustaría sería vivir un poco más al aire libre. No tanto en un piso, sino en una casita, con un poquito de verde. Me temo que si tengo esto no salgo de casa más… me podría pasar el día en el jardín y en casa. Así que por el bien de mi vida social, de momento estoy bien en Oviedo! jajaj!.

Esa cocinita con el altillo. Genial idea el azulejo hidráulico en la zona de la cocina. Realmente queda bien, es diferente y no es el clásico azulejo, que no me gustan nada!! Y me veo sentada en la butaca del altillo leyendo y mirando el paisaje… lo que os digo, esta casa me haría no salir de ella!

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Cuando te encuentras con casas como ésta no te queda otra que abrir la boca, qué cantidad de fincas rústicas en España, como ésta, que con pocos metros, pero bien aprovechados, hecha con materiales sencillos, puede tener tanto empaque. Los aquitectos Mogas Arquitectes fueron los encargados del trabajo, y ceñidos a un presupuesto ajustado hicieron esta maravilla.

Me encanta el panelado de las paredes con contrachapado, que es un material totalmente en auge ahora mismo. y la sencillez de todo, desde las formas, hasta el mobiliario. El suelo de cemento pulido es algo que no pasa de moda y que siempre queda bien. Va con todo y con nada mejor que con una alfombra étnica encima. Luce el doble, la alfombra y el suelo.

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La casa es estrecha para ajustarse al terreno, con un gran terraplén y a la vegetación que se iban encontrando para cortar el menor número de árboles posible. El resultado está a la vista, un menos es más en toda regla. Se proyectó para poder transportarse en 3 piezas, una para las habitaciones, una para el salón y cocina y una para el altillo de la zona de estar.

Lo cierto es que lo mismo me da la montaña que una Masía en Playa de Aro, lo que me gusta es el aire libre, el mar, la montaña, o un trocito de césped en cualquier rincón del mundo.