Solución política al Sáhara pide España en ONU

España Internacional

Por: Ricardo Sánchez Serra, analista internacional

Según publica el diario digital Prensa21 de Perú, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reiteró ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 75º periodo de sesiones, que es preciso “alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, tal y como establecen las resoluciones del Consejo de Seguridad y en el marco de disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas.”

No es primera vez que España se pronuncia sobre el conflicto regional, creado por Argelia, y se hace eco de las resoluciones del Consejo de Seguridad (el año pasado también lo hizo), que ya no hablan de referendo. Marruecos, por su parte, reclama respeto a su integridad territorial y cada vez más naciones la apoyan.

La pseudo y autoproclamada República Saharaui, impulsada por regímenes comunistas, es una quimera, no existe. No tiene las tres condiciones que el derecho internacional exige para ser Estado: territorio, gobierno y población. El Frente Polisario tiene como rehenes a unas decenas de miles de pobladores en campamentos, en la argelina Tinduf.

Lo que mencionan como “territorio liberado” (en donde se supone está el gobierno y la población, afirmación que no es cierta), es un tapón o colchón, en donde trabajan los Cascos Azules de la ONU, para vigilar el alto al fuego. Muchos Estados que habían reconocido a la seudo RASD, han suprimido su reconocimiento, porque fueron chasqueados.

Cabe destacar que Argelia fue involucrada por la ONU en las negociaciones que buscan una solución política, ya no como observador, sino como componente. En la realidad no es parte del problema, es el problema; y, el Polisario es su títere, no tiene poder de decisión.

Actualmente, en el Sáhara marroquí los habitantes de la zona gozan de libertad para elegir a sus autoridades, hay una comisión de derechos humanos que vela por su seguridad y el Reino de Marruecos se encuentra impulsando económicamente la zona. La solución pasa, reitero por la aceptación de la autonomía, que antecede al ingreso -con garantías internacionales- de la población encarcelada por el Polisario en la argelina Tinduf.