Se confirma la huelga en la Concertada de la Comunidad Autónoma Vasca

Artículos de opinión

Por Vicente Luis García Corres(Txenti)

El mes de huelga podría convertirse en indefinido

Se prevee serias consecuencias para el alumnado, especialmente de cursos superiores

No todos los sindicatos secundan la huelga que califican de «desproporcionada»

Tras los esfuerzos realizados los sindicatos han decidido mantener la convocatoria de huelga desde el 7 de noviembre al 5 de diciembre. Los centros escolares han remitido a los padres comunicados como este:

Estimadas familias:

A la espera de la reunión de hoy entre las diferentes partes, os comunicamos que del 7 de noviembre al 5 de diciembre hay convocada una huelga general del personal en el sector de la Enseñanza de Iniciativa Social (Concertada).

El Centro respeta los derechos de su personal al ejercicio del derecho de huelga.

El Colegio, aplicando la legislación vigente, permanecerá abierto.

Recordamos que el profesorado que no haga huelga en la medida de lo posible dará las clases y se adelantará materia.

Sin otro particular, recibid un cordial saludo.

Equipo Directivo

Guraso agurgarriok:

Gaur arratsaldeko bileraren zain bagaude ere, jakinarazi nahi dizuegu Gizarte Ekimeneko Ikastetxeetan azaroaren 7tik abenduaren 5era bitartean, langileen greba deialdia iragarri dutela.

Ikastetxeak bere langileen greba egiteko eskubidea errespetatuko du.

Ikastetxea, indarrean dagoen legearen arabera, irekita egongo da.

Gogorazi nahi dizuegu, ahal den neurrian, grebarik egiten ez duten irakasleek klase emango dutela.

Besterik gabe, jaso ezazue agur bero bat.

Zuzendaritza taldea

Por su parte el Gobierno Vasco ha elevado los servicios mínimos para minimizar los efectos de la huelga.

No todos los sindicatos secundan la huelga. De hecho LSB-USO  y UGT se desmarcan de la misma. Así, USO ha remitido un comunicado en el que hacen “un nuevo llamamiento a las partes, Kristau Eskola y sindicatos mayoritarios, a que afronten una negociación sincera,

olvidando posturas extremas y pensando en la viabilidad de la escuela concertada religiosa, en las condiciones laborales de los y las trabajadores/as, en el mantenimiento de los puestos de trabajo, y en dar el mejor servicio posible, aportando la singularidad del proyecto

educativo de nuestras escuelas, y para poder garantizar la libertad de elección del tipo de educación de las familias.” 

Emplazan al Gobierno Vasco a dar un paso más, y que como mayor responsable de la financiación debe “velar por aportar una financiación adecuada y sostenible para la escuela concertada”, al que acude, recordamos, más de la mitad del alumnado vasco. 

Califican esta convocatoria de huelga como “desproporcionada, y que perjudica a los y las trabajadoras con tantas jornadas perdidas y a que el ambiente y las relaciones en los colegios se vean gravemente afectadas.”

Y, finalmente, proponen “no secundar esta convocatoria de huelga, que entendemos abusiva e interesada, sino insistir en que se lleve a cabo una verdadera negociación realista y honesta, hasta que se pueda alcanzar un acuerdo sobre el nuevo convenio.”

Non solum sed etiam

Pintan Bastos, y las expectativas no son buenas. Sin negar el derecho a la huelga, otra cosa es que el recurso de la huelga sea el único en ciertos conflictos. Doctores tiene la Iglesia, el Gobierno Vasco y los Sindicatos, pero, me huele que, en expresión castiza,¡esto no lo soluciona ni dios! 

Lo que sí podemos profetizar, por desgracia, son algunas de las consecuencias de esta huelga: pérdida de horas lectivas, violación del derecho de educación, tan fundamental como el del trabajo, pérdida de poder adquisitivo de los profesores, desconcierto en el alumnado ante algo TAN importante como ir a clase, deficiente preparación para superar los niveles académicos, pérdida de confianza de los padres en los centros concertados, posible colapso del sistema educativo de la pública para el próximo curso. 

¿Catastrofista? ¿exagerado? ¡Ojala!

Algunos culparán a Elizalde del fracaso en la negociación, pero entre gente adulta eso no es motivo. El motivo es que los sindicatos mantendrán el pulso aunque sepan que la vaca no da leche para todos en la medida de vasos que ellos proponen. Que no digo que diez años sin actualizar y regularizar el convenio laboral  no sea una vergüenza, pero, ¿por qué no se ha conseguido nada en diez años? Y si salvar esa brecha de diez años es IM PO SI BLE, por qué no aceptar pequeños pasos. 

Se avecinan malos tiempos y dudo que el sistema público pudiera asumir de golpe los cien mil alumnos de la concertada. Los profesores de la privada tendrían que someterse a un examen de acceso a la pública y quizá si aumenta el profesorado de la pública, los profesores de la pública tendrían que ver recortados sus sueldos. Y entonces ¿qué solución darán los sindicatos, más huelgas?

Y mientras, nuestros hijos resultarán víctimas una vez más de este mundo de los adultos que se les llena la boca con grandes principios que ellos no garantizan ni cumplen. 

El tema es que aquí alguien no está haciendo bien los deberes. Y seguramente no es el profesor.