Save The Children: «Empezaron a bombardear y a disparar contra nosotros»

Internacional

Noura huyó de Siria con su familia para escapar de la guerra. Ahora se encuentra hacinada en el nuevo campo de Lesbos

En su último viaje a Lesbos, conocieron a Noura: tiene 8 años y es de Siria. Ella y su familia tuvieron que huir hace dos años por la guerra y desde entonces no va al colegio. Su madre era enfermera y su padre era maestro.

Puedes conocer su historia y por lo que ha pasado  en este vídeo. El día que la conocieron les contó como era su vida antes de llegar a Lesbos: “En Siria tenía muchos amigos con los que jugar, pero luego todos tuvieron que huir por la guerra. Nosotros también. Allí había escuela, pero luego empezaron a bombardear y a disparar contra nosotros.”.

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La tasa de escolarización en Siria es una de las más bajas del mundo. Esta niña de 8 años, por mucho que haya vivido y sufrido, no deja de ser una niña. Echa de menos a sus amigos y no pierde la esperanza de algún día volver a la escuela.

No importa las veces que sean testigos de ello: nos sigue sorprendiendo la madurez con la que nos hablan estos niños y niñas que han pasado por un real infierno para llegar a Europa, en búsqueda de un futuro pero sobre todo de un presente, confirma Save the Children

Y es que, a pesar de tener tan solo 8 años, Noura tiene muy claro la importancia de una educación para que mejore su vida: «Me gustaría que nos hicieran un colegio donde podamos estudiar y aprender idiomas«.

Huyó de la guerra de Siria con sus padres y sus hermanos por pura supervivencia. Este testimonio no es un caso aislado: muchos de los niños y niñas que vivían en el campo de Moria provienen de países que enfrentan crisis prolongadas y viven con el temor constante de ser deportados o detenidos.

Si bien viven ahora a salvo de las bombas y la guerra se han encontrado viviendo en condiciones inhumanas y muy peligrosas de nuevo: el pasado 9 de septiembre, un incendio destrozó el campo de refugiados donde justamente pensaban estar protegidos y a salvo…

Es inevitable ver en los rostros de estas familias la frustración que sienten y la incertidumbre que viven cada día. Después de haber arriesgado sus vidas para llegar a Europa, se han visto “atrapadas” en esta isla griega sin ninguna solución.

En Save the Children trabajan en los países de origen de estos niños y niñas y sus familias para evitar que terminen hacinados en campos del infierno como este.

El campo de Moria fue un error desde sus inicios: llegó a acoger a 18.806 personas teniendo capacidad para 2.840. Se ha construido un nuevo campo de refugiados para acoger a unos 7.500 refugiados que vivían en Moria, pero las condiciones son parecidas o aún peores… No hay agua corriente, comen una vez al día y las fuertes lluvias y fuertes vientos han inundado parte del campo.

La situación en las islas griegas va desapareciendo de las noticias y no podemos permitirlo. Estamos muy preocupados por la llegada del invierno. Desde Save the Children seguimos pidiendo al Gobierno español que lidere el cambio en las políticas migratorias y que asuma el compromiso de acoger a personas refugiadas.

Desde Save the Children trabajan en Siria, país de origen de muchos niños y niñas como Noura que viven en el campo, nuestra actual respuesta se despliega tanto dentro del propio país como en los países cercanos para intentar cubrir las necesidades básicas de los refugiados y desplazados.

Nuestros programas se basan en sus necesidades a nivel de educación, salud – tanto física como emocional – nutrición, y protección. Si puedes y quieres apoyar su trabajo con la infancia refugiada, hazte soci@ hoy de Save the Children.