Respuesta de la Asociación «La libertad es su derecho» al «Día del prisionero civil saharui» decretado por Brahim Ghali

España

PALMOTAZOS DE AHOGADO DE BRAHIM GHALI, QUE DECRETA EL “DÍA DEL PRISIONERO CIVIL SAHARAUI”… ¿INCLUIMOS A LAS MUJERES ESPAÑOLAS SECUESTRADAS EN LOS CAMPAMENTOS?

Pasmados nos quedamos al ver la noticia hace unos días y más aún viendo que los saharauis y el movimiento solidario deben haberlo considerado también como algo “normal”, en vista de que se pasa por alto. El secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, promulgó el pasado día 22 de mayo un decreto por el cual instituía el 8 de noviembre como “Jornada Nacional del Prisionero Civil Saharaui”, una “festividad”, dice, que se celebrará con actividades organizadas por el ministerio de Territorios Ocupados y Diáspora. Hay que leerlo varias veces para dar crédito a esto. “Día del prisionero civil”, ¿qué será eso?

La verdad, no sabemos si alegrarnos o echarnos a llorar amargamente, porque esto no deja de ser un reconocimiento de la situación real de la población de los campamentos, incluidas las mujeres secuestradas. Y, encima, Ghali lo disfraza de fiesta, como si hubiera algo que celebrar… Podría empezar por explicar qué es eso, porque no cuadra, salvo que, atendiendo a la legislación internacional en materia de Derechos Humanos, se pueda entender como un conjunto de personas que tienen conculcado su derecho de libre circulación y, por lo tanto, obligados a una vida impuesta en un lugar concreto. En este supuesto, se estaría refiriendo a la población civil de los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia), ya que, en su decreto, excluye claramente al resto del pueblo saharaui, al mostrar su “agradecimiento y solidaridad con los héroes de la Intifada, Gdeim Izik y otros presos políticos en cárceles marroquíes”. Una de dos: O Ghali cree estar por encima del bien y del mal o piensa que el resto del mundo es idiota, incluyendo su propio pueblo. Nos inclinamos hacia la primera opción.

El caso es que, a nuestro modo de ver, el secretario general del Frente Polisario admite en un decreto “presidencial” que en su autoproclamado Estado (por eso es “presidente”) hay prisioneros civiles. Pues mira tú qué bueno es saberlo, porque ratifica que si hay mujeres secuestradas por sus familias biológicas en los campamentos saharauis de Tinduf es porque él quiere, porque él lo permite, porque él así lo decide, que para eso es el “presidente”, pero, además, las convierte en “prisioneras civiles” junto con el resto de personas que están presas en los campamentos sin haber cometido ningún delito o que, utilizando la tercera acepción del diccionario de la RAE, “están dominados por algún afecto o pasión”, como es la causa saharaui. Porque de ahí no sale quien no cuenta con el beneplácito del Frente Polisario en forma de salvoconductos oficiales visados por militares argelinos.

Será por eso que el Frente Polisario oculta que cada día hay manifestaciones en los campamentos, en las que la población civil reivindica su derecho a la libre circulación y a la libre expresión, contagiados a lo mejor por el ejemplo de la ciudadanía argelina que, desde el pasado mes de febrero, semana tras semana inunda las calles de las principales ciudades del país clamando por una democracia real, con reconocimiento de sus Derechos y sus Libertades Individuales. Y es ahí donde las mujeres argelinas están dando realmente la talla -no como otras-, con cientos de miles de ellas reclamando libertad, igualdad y derechos. Exigen una democracia feminista y laica, en un país en el que no desean que, por ser mayoritariamente musulmán, se ignoren y pisoteen sus legítimas aspiraciones como mujeres libres. Olé por ellas, que han iniciado una corriente reivindicativa imparable que es la que debería contagiarse de una vez en los campamentos, para que sean las mujeres saharauis quienes exijan exactamente lo mismo: SER MUJERES LIBRES, no “prisioneras civiles”.

Esto es lo que comúnmente se llama dar palmotazos de ahogado. Y los da el Frente Polisario, a cuyos dirigentes está claro que su propio pueblo no está dispuesto a seguir regalando oxígeno a cambio de cadenas más férreas. Si piden libertad, que la den a las personas que viven en la Hammada argelina, que cada cual decida por sí mismo en plena libertad, empezando por las mujeres españolas y residentes en España que están secuestradas allí. ¿A que eso no? Pues explíquese, señor Ghali, que se ha cubierto de gloria con ese decreto. Y ahora, siga pretendiendo mandarnos a España a sus prisioneros civiles menores de edad para que respiren un poco, que ya sabemos que usted no puede, “presidente”, que le espera la querella en la Audiencia Nacional. Sea coherente, si puede, aunque sea por una vez, hombre, que no es tan difícil.

Foto y Fuente: La libertad es su derecho