¿Por qué los policías no quieren ir destinados a Cataluña?

España

La hora de elegir destino es un momento crucial para los nuevos policías que finalizan su periodo de formación de la Academia Nacional de Ávila. Entre todos ellos, Cataluña se ha convertido en el menos apetecible. Analizamos las causas sobre los motivos por los que los agentes rehuyen de esta comunidad.

Fuente: PolicíaH40

Clima hostil

El proceso soberanista, el ambiente de crispación social y animadversión hacia las FFCCSE son causas determinantes.  A pesar de haber transcurrido casi dos años del 1-O y la crisis secesionista, la probabilidad de ser señalados o excluidos lastra a los policías a elegir Cataluña como destino.

Riesgo para las familias

Alumnos de centros educativos han sigo acosados por su simple condición de ser hijos de policías o guardias civiles. Sonado fue el caso del Instituto «El Palau de Sant Andreu de la Barca» donde hasta nueve profesores fueron denunciados por la Fiscalía de Barcelona ante presuntas humillaciones a los hijos de los guardias civiles que estudiaban allí e incluso obligarlos a acudir a una protesta contra la violencia policial.

Los agentes temen que este rechazo hacia el discurso independentista pueda someter a los menores a una espiral del silencio con riesgo a padecer problemas psicológicos.

Baja capacidad adquisitiva

El alto precio de la vivienda convierte a ciertas localidades en destino no preferente. Esta percepción no solo afecta a policías o guardias civiles sino también para al resto de funcionarios estatales.

Los agentes no perciben un incentivo económico para elegir Cataluña como destino. En otras ciudades como Madrid, un agente ve incrementado su salario en unos 180 euros en relación a un complemento de territorialidad, en el caso del País Vasco esa cantidad se puede incrementar hasta los 300 euros mensuales. Sin embargo, en Cataluña no llega a los 80.

Peticiones de cambio de destino

Los factores anteriormente referidos, notoriamente acrecentados por la crisis del 1-O y la aplicación del artículo 155, han provocado un éxodo de policías en Cataluña. Cientos de agentes han pedido traslado a otras plantillas con la consecuente merma de funcionarios, tan solo reparable con la incorporación de alumnos recién salidos de la academia que no les queda otra que elegir este destino a regañadientes.

Falta de arraigo

Esta ida y venida de policías deriva en una pérdida de arraigo que al contrario, si se consolida en otras comunidades. Ello provoca un ambiente laboral etéreo, limitadas oportunidades para arraigarse en su destino y limitada experiencia profesional que incapacita el conocimiento exhaustivo en determinadas tipologías delictivas así como las peculiaridades del entorno.