Pillado in fraganti por un policía local de Málaga fuera de servicio

España

Un policía local de Málaga, mientras cenaba en un restaurante de la capital franco de servicio, sorprendió in fraganti a un individuo de 52 años y  nacionalidad argelina sustrayendo la cartera de uno de los comensales. Lo hacía mediante el conocido método de la “muleta”. Terminaría siendo detenido por un delito de atentado y resistencia a agente de la autoridad.

Este método consiste en utilizar una chaqueta, un periódico u otro elemento de ocultación para sustraer al descuido la cartera o cualquier objeto de valor a sus víctimas.

Los hechos se remontan a la noche del pasado 15 abril. Juan, un experimentado policía local,  cenaba con su esposa en  el restaurante Bodeguita El Gallo, en el número 19 de  la céntrica calle San Agustín, cuando se percató que por la puerta entraba un conocido delincuente. Algo le decía, y no se equivocaba,  que aquel hombre precisamente no venía a cenar.

Efectivamente. Ya había echado el ojo a su víctima,  una joven turista de 24 años que no se percató de la ágil acción del “mirlo blanco”, como así se conoce en el argot policial a este tipo de delincuentes al descuido.

Quien sí se percató de ello fue nuestro protagonista que no dudó en levantarse y apresar al delincuente con la manos en la masa. Tras un forcejeo y recibir un fuerte empujón, logró inmovilizarlo hasta la llegada de una patrulla de Policía Local en servicio, siendo acusado de un delito de atentado y resistencia a agente de la autoridad y de un delito leve contra el patrimonio.  Había sustraído una cartera con 55€ en su interior, que en esta ocasión, gracias a la intervención de Juan, no se iba a quedar.

El autor de los hechos atesora infinidad de antecedentes por hechos similares y se le conocen unas 40 identidades falsas, unidas a su reseña dactilar, lo que denota una alta actividad delincuencial.

Este tipo de delincuentes proliferan a velocidad de vértigo por las principales ciudades españolas. Se caracterizan por sustraer, mediante descuido, objetos que no superan los 400€, de tal forma que sus acciones acarrean consecuencias de escasa entidad penal. Repiten sus fechorías impunemente, sin temor a ser descubiertos. Saben que pronto volverán a la acción.