ALBOAN acerca la Amazonía a Euskadi de la mano de Monseñor Aristín y Lily Calderón, miembros de la REPAM

Vitoria-Gasteiz

«a este ritmo de consumo, hablaremos de sabanización de la Amazonía»

Vicente Luis García Corres (Txenti)

Sin nombre

Monseñor Jesús María Aristin, obispo del Vicariato de Yurimaguas, nació en Bilbao y pertenece a la orden de los Pasionistas de la que fue su secretario general hasta su ordenación como obispo en 2016 cuando pasó a ocupar el cargo de Administrador Apostólico del Vicariato de Yurimaguas. En su zona el ecosistema y las poblaciones indígenas y ribereñas están amenazadas por la deforestación voraz, la minería ilegal y los monocultivos de las grandes multinacionales. “Cuando se marchen quedará una gran pobreza y el suelo inservible por décadas para la agricultura”, declaraba en una reciente entrevista.

El Vicariato de Yurimaguas ocupa una extensión de 72.000 km2 y el próximo 2021 celebrarán el centenario de su creación con la llegada de los pasionistas al territorio amazónico. Este vasto territorio está atendido pastoralmente por unos 130 agentes de pastoral con 12 congregaciones religiosas diferentes.

Monseñor Aristín se encuentra unos días en su Euskadi natal invitado por ALBOAN para ofrecer unas charlas en las tres diócesis vascas sobre la REPAM el reciente informe que hizo público sobre violación de derechos humanos y sobre el inminente Sínodo de la Amazonía.

El primer encuentro tuvo lugar el martes en el Centro Loyola de la capital alavesa al que acudió acompañado de Mari Mar, directora de ALBOAN y de Lily Calderón, abogada y co-autora del informe de la REPAM. Ayer terminaba su ronda en Bilbao en la Arrupe Etxea acompañado de Sonia Olea representante de Cáritas Española en la REPAM.

Estos espacios están pensados para mostrar la presencia y los procesos de lucha de la Iglesia en Amazonía. El admistrador Apostólico de Yurimaguas  mostró los principales problemas que aquejan a los amazónicos. Tales como la deforestación, la contaminación por los constantes derrames de petróleo y los impactos del cultivo de palmera aceitera. Por otro lado, explicó lo que es REPAM y la forma como están articulandos todos estos territorios amazónicos, es decir, a toda la “Pan amazonía”. En estos últimos tiempos la REPAM, sin dejar de lado su misión fundacional, viene recorriendo y recopilando  las voces, las luchas, las quejas, planteamientos para el Sínodo Amazónico, espacio muy esperado y también de esperanza de un cambio para bien de los amazónicos. 

Lily Calderón se encargó de la presentación del Informe elaborado gracias a la colaboración de muchas instituciones que han apostado por la Amazonia, “soñando un mundo donde quepamos  todos en igualdad de condiciones”. La riqueza de este informe  está en que pese a ser peligroso para los que están en el campo, han puesto su nombre y han decidido denunciar  los graves atropellos tanto a los indígenas, ribereños y campesinos como al medio ambiente,  “al final se trata de defender la casa de todos”.

Ha quedado claro que la comodidad de los países desarrollados es gracias a la desgracia de los otros, en este caso de los amazónicos a los que el sistema les llama países pobres. Ironía de la existencia, países  ricos que sostienen la economía de muchos países son los más pobres” señaló Calderón. Al final resulta que la riqueza es su desgracia. Es un informe, dijo Calderón, “que nos da una mirada general del fracaso de la economía mundial y si seguimos a este ritmo de consumo, hablaremos de sabanización de la Amazonía, y ello implica liberar C0s, el principal gas del efecto invernadero”. Aprovechando el dato del buen tiempo qu está reinando en estos meses en el Norte dijo: “Quizá para algunos este buen clima en zonas de frío nos alegre, por ejemplo en Vitoria, pero lo vamos a pagar. La naturaleza no perdona y de ser patateros igual pasemos a ser oliveros….en todo caso, es un imperativo cuidar el ambiente y cambiar nuestros estilos de vida.”

Tras la charla concedió una pequeña entrevista (https://www.youtube.com/watch?v=dv8YuO6Qp9E&feature=youtu.be) en la que enumera las lacras que sufre la población indígena y ribereña a cuenta de la explotación indiscriminada del Amazonas para el beneficio particular de unos pocos; la transcendencia y la importancia de denunciar estas actuaciones en uno de los pulmones del mundo; habló con orgullo del relevo diocesano en los agentes de pastoral que ya supera a la presencia de las órdenes religiosas; matizó el asunto de los “viri probati” como propuesta específica para el caso amazónico; y lanzó una doble invitación a conocer aquellas tierras, bien como turistas, o mucho mejor como misioneros.

Non solum sed etiam

Cada vez estoy más convencido de que el testimonio vivo y directo de misioneros, cooperantes, autóctonos, protagonistas todos ellos de primera mano de realidades que a veces nos llegan y sentimos como lejanas, ese testimonio es el mejor motor no solo para la evangelización sino para la concientización de quienes somos espectadores de esas realidades.

Por ello vivo con orgullo el poder ser puente para hacer llegar tantos testimonios como el de Monseñor Aristín, o el de Lily Calderón y ofrecerlos a través de este ágora global que permite internet.

Ello no quita para, si es posible, aceptar esas invitaciones hechas de corazón para dar el paso y ser uno mismo tambien protagonista y embajador de los muchos gritos de la Tierra que resuenan en los cinco continentes. Gritos de la Madre Tierra y de sus hijos que la habitamos y queremos conservarla como legado primordial para las futuras generaciones.