Memoria disgregada

Notas
Patricia Medjidi Juez

No hay colorín, colorado. El cuento de la vida no acaba, sino que te muestra y se recrea en las ausencias.


Recordándote que tus recuerdos y la vida como las has conocido se va diluyendo a medida que crecen las faltas.
Las costumbres, las idas y venidas de casa en casa, los timbres que sonaban, los planes para las comidas y cenas ..el verano es más silencioso, ya no se esperan muchas de esas visitas porque ya partieron a «Nunca jamás».


Porque la vida te marca la obligación de reajustarte al vacío, a dejar yermo los otrora momentos que se plagaban en planes, prisas, y sonido de voces.


El entorno se marchita y pierde componentes, como una maquinaria que envejece y pierde piezas.


Tu niñez, infancia, adolescencias, madurez se irán quedando huérfanas de ti, de tus otros yo que han ido forjándote como ser, para quedar en fotografía, cintas de cassette, y algún vídeo VHS de cómo comenzamos y lo que fuimos.

Y lo que jamas volveremos a ser.

Algún día yo también perteneceré a algún vacío.