Marruecos aclara hoy que «las fronteras siguen cerradas»

Internacional

El Gobierno marroquí afirmó hoy que «las fronteras siguen cerradas», en una declaración a Efe de un ministro para precisar el significado de las facilidades de acceso anunciadas anoche en un comunicado conjunto de los ministerios de Interior, Exteriores y Sanidad.

Uno de los detalles más significativos es que esta «apertura controlada» y dirigida solo para los marroquíes y extranjeros residentes en el país excluye tanto el turismo internacional como la Operación Paso del Estrecho (OPE), dos cuestiones vitales en las que reposa en gran medida el movimiento humano y la actividad económica de cada verano en el país.

Pero incluso la reanudación del tráfico aéreo con el exterior no equivale de ningún modo a la apertura de cielos, ya que los vuelos que se programen a partir de esa fecha no van a discurrir por canales comerciales, sino que serán «vuelos especiales» donde las listas de pasajeros se negociarán a nivel oficial, según supo hoy Efe de fuentes del sector aeronáutico.

Estos son los detalles y las condiciones de la apertura controlada hacia el exterior:

POR VÍA TERRESTRE

Las fronteras terrestres van a continuar cerradas y sin fecha clara de apertura, lo que afecta a las de Ceuta y Melilla, por donde transita un importante volumen de pasajeros cada año. Es decir, si un viajero marroquí tomase el ferry entre Algeciras y Ceuta o entre Málaga y Melilla, con intención de pasar después a Marruecos, no podrá hacerlo.

POR VÍA MARÍTIMA

La apertura de líneas marítimas con Marruecos no incluye a ningún puerto español por los que cada verano transitan más de dos millones de marroquíes -Algeciras, en primer lugar, además de Tarifa, Málaga, Almería y Motril- y que soportan el grueso de la OPE cada verano.

Los únicos barcos admitidos serán los que procedan de los puertos de Sète (Francia) y Génova (Italia), «con exclusión de cualquier otro puerto», según dejó muy claro el comunicado del Gobierno.

Salvo que posteriormente se precise lo contrario, esta disposición significa que se van a suprimir los ferris que partían a España actualmente a un ritmo de dos por semana, entre Tánger y Málaga en un principio y entre Tánger y Algeciras posteriormente.

Asimismo, significa que las 7.000 jornaleras de la fresa que partieron a principios de año para trabajar en los campos de Huelva y ya terminaron la temporada de frutos rojos, no podrán regresar por ferry hasta Tánger, como siempre lo hacían.

La elección de los puertos de Sète y Génova (supuestamente hasta Tanger Med como destino) tiene además un efecto disuasorio, pues el trayecto de estos ferris dura como mínimo cuarenta horas en el caso de Sète y cincuenta en el de Génova, lo que hace mucho más caro y más penoso un viaje que duraba una hora y media en la línea Algeciras-Tanger Med, la más utilizada en los últimos años.

Y además, los pasajeros de estos ferris deberán presentarse al embarque con un test PCR de descarte de la COVID-19 realizado como máximo 48 horas antes, con nuevos controles potenciales durante el viaje.

POR VÍA AÉREA

Solo las «líneas aéreas nacionales» aparecen mencionadas en el comunicado oficial, y organizarán «tantos vuelos como sean necesarios para el éxito de esta operación, lo que excluye compañías de otros países o compañías comerciales como RyanAir, que era la que cubría más destinos en Marruecos.

Así, solo la compañía Royal Air Maroc podrá organizar estos vuelos, que además no van a discurrir por los circuitos comerciales sino que se va a tratar de «vuelos especiales», según fuentes del sector.

Es decir, los vuelos que se organicen a partir del día 15 se parecerán más a vuelos de repatriación, en los que los consulados confeccionan las listas de pasajeros que luego son validadas por el mismo Ministerio de Exteriores marroquí.

Y también los pasajeros de estos vuelos deberán mostrar un test PCR de menos de 48 horas y otro test serológico antes de embarcar, según precisa el comunicado.

Sin embargo, en el comunicado de ayer no se hace mención a ningún tipo de cuarentena o confinamiento para los viajeros al llegar a Marruecos, como han tenido que pasar los primeros marroquíes repatriados del extranjero en vuelos especiales que hasta ahora habían sido fletados y financiados por el Estado. EFE