Mari Mar Blanco: “Apoyamos a la escuela concertada y exigimos al Gobierno Vasco soluciones”

Euskadi

 “Más de un año de huelgas intermitentes están afectando gravemente a la calidad de la enseñanza y el gobierno del PNV que tiene la competencia no ha hecho nada”. 

• “Es inadmisible que los sindicatos utilicen a los alumnos como arma arrojadiza, están perjudicando su aprendizaje y vulnerando sus derechos”. 

La candidata al Congreso por Álava, Mari Mar Blanco, ha mostrado esta mañana “nuestro apoyo, solidaridad y cercanía con los alumnos, con las familias afectadas y los centros educativos por el problema de la escuela concertada” y ha exigido al Gobierno Vasco soluciones antes de que afecte al aprendizaje de los alumnos porque en él recae la responsabilidad. “Llevamos más de un año de huelgas intermitentes que están afectando gravemente a la calidad de la enseñanza y el gobierno del PNV es quien tiene la competencia y no ha puesto ninguna solución encima de la mesa”, ha indicado. 

Blanco, que ha insistido en que “el PP siempre ha estado comprometido el proyecto educativo de la escuela concertada”, ha defendido “el derecho a la educación de la mitad de las familias alavesas, que han decidido llevar a sus hijos a la escuela concertada”. 

La candidata al Congreso ha señalado que “nos parece inadmisible que los sindicatos estén jugando con el derecho de nuestros hijos, que se esté utilizando a los alumnos de la escuela concertada como un arma arrojadiza cuando este es un asunto cuya responsabilidad recae en el Gobierno Vasco”. 

En este sentido, Mari Mar Blanco ha recordado que “la escuela concertada necesita una mayor financiación”. “Desde el PP defendemos que se aumente la financiación en los módulos de concierto porque en este momento no se ajusta 

a los costes reales de esos centros educativos y muchos colegios concertados están al borde de la asfixia económica, los profesores exigen mejores condiciones y los colegios no pueden dar una respuesta porque no tienen una financiación adecuada” y ha incidido en que “esa es una responsabilidad del Gobierno Vasco”. 

Para los populares, la defensa de la libertad de enseñanza exige poder elegir, pública o concertada. Y exige que la concertada esté suficientemente financiada para poder llevar adelante sus proyectos educativos “que hasta ahora han sido de éxito y se quiere poner en riesgo”, ha puntualizado la candidata. 

Además, ha querido alertar de “una campaña contra la escuela concertada por parte de los sindicatos nacionalistas que en este momento están perjudicando gravemente el prestigio y la imagen de esos centros”. Por ello, ha señalado que “percibimos que hay una guerra de los sindicatos nacionalistas contra la escuela religiosa, porque con las mismas condiciones en las ikastolas no están de huelga. La escuela concertada que son ikastolas no tiene huelga y la escuela concertada de enseñanza religiosa, sí tiene huelga. Creemos que hay una estrategia dirigida a perjudicar especialmente a las familias que llevan a sus hijos a colegios religiosos”. 

En su opinión, el Partido Popular “lleva mucho tiempo exigiendo al Gobierno Vasco soluciones concretas, y vemos al PNV completamente puesto de perfil, mirando a otro lado, cuando este problema afecta de manera muy grave a las familias, que están muy preocupadas ante el anuncio de un mes de huelga, que prácticamente va a enlazar con el puente de la Constitución en diciembre y que afecta gravemente en los cursos altos de la ESO y de Bachillerato al aprendizaje de los alumnos y provoca, asimismo, graves consecuencias de conciliación”, ha apuntado. 

Y es que, según ha señalado Blanco; “se está perjudicando la preparación del acceso a la Universidad y puede afectar a las calificaciones y condicionar el acceso a las diferentes carreras que quieran los alumnos”. 

Además, Blanco ha querido añadir que “en esta problemática de menos horas de clase, quienes más salen perjudicados son las personas con menos recursos porque quizá las familias con más recursos podrán llevar a sus hijos a refuerzos educativos y a academias extraescolares”. 

Por su parte, el presidente del PP Vasco, Alfonso Alonso, ha equiparado esta mañana “la unidad de criterio” entre el nacionalismo vasco y catalán, y ha pedido frenar “la deriva” que se está viviendo en Cataluña y que ya vivimos en el País Vasco. “Son los mismos. Al final el nacionalismo es todo el mismo. Esa unidad de criterio y acercamiento entre el nacionalismo vasco y catalán preocupa porque no queremos nada en el País Vasco que se parezca a lo que se está viviendo en Cataluña, porque aquí lo hemos pasado muy mal, y hemos tenido una convivencia golpeada por la violencia durante mucho tiempo. No conozco ningún nacionalismo que no haya derivado en violencia, porque es una ideología que nace de predicar el odio al otro”, ha apuntado. 

Alonso ha expresado su “honda tristeza” por los representantes institucionales vascos, con el Lehendakari a la cabeza, que arremeten contra las decisiones de la justicia, se olvidan de hacer pedagogía del cumplimiento de las leyes y del respeto a los órganos jurisdiccionales, mientras hablan de represión de Cataluña. “Pido que esa deriva, que esa fuerza de atracción que tiene ahora el nacionalismo catalán se frene. No queremos ninguna aventura, queremos que los representantes institucionales tengan una posición clara de defensa de las decisiones judiciales y hagan pedagogía de la democracia, porque sin ley no hay democracia”, ha afirmado. 

El presidente del PP vasco ha pedido movilizar el “voto constitucionalista” en Álava y en el País Vasco, “de todos aquellos que aman a España y defienden las leyes y la convivencia”. “La España de Sánchez no funciona, genera incertidumbre en el plano político, económico y social. Es una España desunida, porque vemos las consecuencias de alimentar el odio durante décadas en Cataluña, pero la respuesta que se ofrece desde el Gobierno es tibia”. En este sentido, ha lamentado que el Partido Socialista “no tiene mucho margen”, puesto que gobierna en más de 40 instituciones con los independentistas en Cataluña. “Son sus socios preferentes allí donde tenía alternativa para que aquellos que defienden la Constitución y la concordia pudieran estar al frente y ahora les resulta muy difícil cambiar de posición”. 

“Nuestro mensaje es decirle a la gente que con su voto puede cambiar las cosas. Tenemos derecho a construir un país que esté regido por las leyes, donde la gente pueda convivir con la identidad que quiera y no tenga la amenaza permanente de la división que trae el nacionalismo”, ha concluido.