Los países africanos pasan de la preparación de COVID-19 a la respuesta, ya que muchos confirman casos

Internacional

La comunidad mundial está compitiendo para reducir la velocidad y, finalmente, detener la propagación de COVID-19, una pandemia que se ha cobrado miles de vidas y ha enfermado a decenas de miles de personas más. En África, el virus se ha extendido a docenas de países en pocas semanas. Los gobiernos y las autoridades sanitarias de todo el continente se esfuerzan por limitar las infecciones generalizadas.

Desde el comienzo del brote, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estado apoyando a los gobiernos africanos en la detección temprana al proporcionar miles de kits de prueba COVID-19 a los países, capacitar a docenas de trabajadores de la salud y fortalecer la vigilancia en las comunidades. Cuarenta y siete países de la región africana de la OMS ahora pueden realizar la prueba de COVID-19. Al comienzo del brote, solo dos podían hacerlo.

La OMS ha publicado orientaciones para los países, que se actualiza periódicamente para tener en cuenta la evolución de la situación. Las directrices incluyen medidas como la cuarentena, las repatriaciones de ciudadanos y la preparación en los lugares de trabajo. La Organización también está trabajando con una red de expertos para coordinar los esfuerzos regionales de vigilancia, epidemiología, modelización, diagnóstico, atención y tratamiento clínicos, y otras formas de identificar, controlar la enfermedad y limitar la transmisión generalizada.

La OMS está brindando asistencia remota a los países afectados en el uso de herramientas de datos electrónicos, para que las autoridades nacionales de salud puedan comprender mejor el brote en sus países. La preparación y respuesta a epidemias previas está proporcionando una base sólida para que muchos países africanos aborden la propagación de COVID-19.

Es importante destacar que las medidas preventivas básicas de individuos y comunidades siguen siendo la herramienta más poderosa para prevenir la propagación de COVID-19. La OMS está ayudando a las autoridades locales a elaborar mensajes de radio y anuncios de televisión para informar al público sobre los riesgos de COVID-19 y qué medidas deben tomarse. La Organización también está ayudando a contrarrestar la desinformación y está guiando a los países a establecer centros de llamadas para garantizar que el público esté informado.