Los CDR detenidos iban “a la caza” de policías

España

PolicíaH50

Las investigaciones de la Guardia Civil han revelado que los acusados planeaban ataques con explosivos contra potenciales objetivos policiales que habían puesto en su punto de mira. Entre ellos, agentes y edificios de la Guardia Civil, vehículos policiales camuflados junto con infraestructuras públicas, entre ellas una torre de alta tensión.

Así consta en el informe de la Benemérita, al que ha tenido acceso Efe, correspondiente al sumario de la investigación de la Audiencia Nacional contra los nueve miembros de los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR) detenidos en septiembre pasado, de los que siete están en prisión acusados de terrorismo.

Según concluye la autoridad judicial, los comandos se dividían en dos secciones. Una de ellas se encargaría de preparar explosivos en laboratorios clandestinos mientras que la otra realizaría labores de inteligencia y ejecución de atentados contra los objetivos marcados.

En el registro domiciliario de uno de los detenidos, la Guardia Civil localizó anotaciones como “Secreta Mossos d’Esquadra”, junto con un listado con el título “Esquema bomba”, que incluía los elementos necesarios para fabricar explosivos.Los equipos informáticos de los detenidos contenían una base de datos con fotografías de varios vehículos policiales, imágenes ampliadas para identificar a los agentes y un vídeo analizando una torre eléctrica de alta tensión “susceptible de ser objetivo de una posible acción”. También habían rastreado localizaciones de cuarteles de la Guardia Civil.Uno de los detenidos incluso recopilaba información sobre explosiones atómicas, manuales relacionados con la elaboración de la termina.

“La repetición y la persistencia en el objetivo de las imágenes reforzarían su interés por documentar la actuación de las fuerzas de seguridad”, advierte el informe, que revela el interés de los procesados en recopilar información de sus objetivos “con el fin de neutralizarlos”.

A Alexis C. también se le intervino en una tarjeta de memoria una fotografía antigua posando con un fusil, que la Guardia Civil no puede determinar si es real o simulado, delante de una bandera catalana y un cuchillo de grandes dimensiones colgado en la pared.