Leticia Comerón se compromete a “cambiar” las ayudas sociales municipales si es alcaldesa para vincularlas a la “formación” y al “empleo”

Vitoria-Gasteiz

“Hoy quiero mandar un mensaje muy claro a los vitorianos. Si soy alcaldesa me comprometo a cambiar el sistema de ayudas sociales del Ayuntamiento para que sea un sistema justo, con control, sin efecto llamada y vinculado a la formación y a la búsqueda de empleo. Es una demanda de la mayoría de vitorianos y desde el PP me comprometo a defenderlo en el Ayuntamiento”, ha anunciado

La candidata a alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Leticia Comerón, se ha comprometido hoy a “cambiar” el sistema de ayudas sociales municipales si es alcaldesa para vincularlas a la “formación” y al “empleo”. Las nuevas ayudas sociales que ha creado Urtaran en esta legislatura salieron aprobadas por los votos decisivos de Bildu y los “datos oficiales” han certificado la “falta de control” y el “efecto llamada” en Vitoria.

Comerón ha criticado que el sistema actual no exija “estar apuntado en Lanbide como demandante de empleo”. Y ha subrayado que “no queremos que nadie se quede fuera” pero las ayudas deben servir para “ayudar a personas en momentos complicados de su vida” y siempre con la “clara vocación de que estas personas vuelvan a insertarse en el mercado laboral y tengan una vida autónoma e independiente”.

Mecanismos para “ayudar a incorporarse al mercado laboral”

“Sin embargo”, ha añadido, “el sistema actual no cumple este objetivo” y “en la práctica se cronifica a estas personas”. Por lo que Leticia Comerón apuesta por “poner mecanismos para ayudar a las personas a que puedan incorporarse al mercado laboral” y para ello ha asegurado que “introduciremos en el sistema la vinculación con la formación y el empleo para tener un sistema justo que no deje a nadie fuera y sin efecto llamada”.

“Hoy quiero mandar un mensaje muy claro a los vitorianos. Si soy alcaldesa me comprometo a cambiar el sistema de ayudas sociales del Ayuntamiento para que sea un sistema justo, con control, sin efecto llamada y vinculado a la formación y a la búsqueda de empleo. Es una demanda de la mayoría de vitorianos y desde el PP me comprometo a defenderlo en el Ayuntamiento”, ha anunciado la candidata a alcaldesa.

Gasto “disparado”

Según las “cifras oficiales” del Ayuntamiento, con esta nueva RGI “se han disparado tanto las ayudas económicas concedidas” como “los perceptores”. El Partido Popular ha ido poniendo sobre la mesa estas cifras a lo largo de toda la legislatura con un discurso continuo y planteando alternativas.

Los perceptores crecieron de 509 en septiembre de 2017 a 749 un año después de implantarse esta nueva normativa, es decir, un aumento del 47,15%. Y las ayudas económicas se dispararon de 2.968.693 euros en agosto de 2017 a 3.621.418 en ese primer año natural, un 22% más.

Estas cifras “han seguido al alza”. De hecho, los datos de todo 2018 reflejaron que el gasto seguía “disparado” con un aumento del 39% (de 3.341.524,21 en 2017 a 4.610.725,82 en 2018) y los perceptores también, incrementándose en un 22% más, en comparación con todo 2017. Y en lo que va de 2019, las cifras siguen “en aumento” con un incremento del 15% con respecto al mismo periodo del año anterior. Y “en menos de 3 meses ya se ha gastado más de 1 millón de euros”, ha señalado.

“El gasto está disparado mientras la situación económica mejora y hay menos desempleados”, ha censurado Comerón, quien ha recordado que esta nueva RGI propia del Ayuntamiento está pensada para personas que aún no tienen 3 años de padrón y que por tanto no pueden acceder al sistema de ayudas sociales de Gobierno Vasco, siendo unas ayudas “puente”.

Esta nueva modalidad de RGI municipal, que entró en vigor el 4 de septiembre de 2017, ha sido creada por el alcalde Urtaran en Vitoria y apoyada por el resto de partidos para prestaciones básicas con menos control en las que no se exigen facturas para justificar el gasto y con las que se rebajaba el tiempo de padrón a seis meses. Estas ayudas pueden cobrarse durante tres años y después percibir la RGI de Gobierno Vasco.
Además, promueven el efecto llamada porque pueden cobrarse sin estar empadronado en Vitoria por un criterio de excepcionalidad del padrón. De hecho, en un año se realizaron 118 excepciones de padrón a la normativa a personas que no cumplían el requisito mínimo de contar con 6 meses de padrón. Y, sin embargo, solo se hicieron 3 excepciones por requisito de patrimonio. Comerón se ha detenido en este colectivo porque hay personas que teniendo una propiedad compartida con familiares y que no pueden vender o una huerta en un pueblo se quedan fuera del sistema de ayudas sociales. “A estas personas no se les atiende ni desde Gobierno Vasco ni desde el Ayuntamiento”, ha señalado.

Foto de archivo.