La Policía Nacional libera a 17 mujeres colombianas explotadas sexualmente en Zaragoza

España

Con la colaboración de INTERPOL

Las víctimas, a las que amenazaban con rituales de santería y brujería, eran explotadas por una red criminal “familiar” que también se dedicaba al tráfico de drogas

Los líderes de la organización publicaban anuncios en internet en los que ofrecían la opción de adquirir y consumir cocaína durante los encuentros sexuales con las mujeres, lo que denominaban “Fiesta Blanca”

Hay diez personas detenidas y se han realizado siete registros en la capital aragonesa en los que se han intervenido 14.000 euros en efectivo, tarjetas bancarias, varios teléfonos móviles y sustancias estupefacientes.

Agentes de la Policía Nacional han liberado a 17 mujeres colombianas explotadas sexualmente en Zaragoza, en una operación que ha contado con la colaboración de INTERPOL. Las víctimas, a las que amenazaban con rituales de santería y brujería, eran explotadas por una red criminal “familiar” que también se dedicaba al tráfico de drogas. Los líderes de la organización publicaban anuncios en internet en los que ofrecían la opción de adquirir y consumir cocaína durante los encuentros sexuales con las mujeres, lo que denominaban “Fiesta Blanca”. Hay diez personas detenidas y se han realizado siete registros en la capital aragonesa.

La investigación se inició gracias a una información anónima, recibida a través del teléfono de atención a víctimas de trata de la Policía Nacional (900 10 50 90), que denunciaba la situación de explotación sexual que podrían estar sufriendo varias mujeres colombianas en pisos de Zaragoza.

Tras varias gestiones, los agentes confirmaron la existencia de una organización criminal, que llevaba activa varios años en esta ciudad, compuesta por un clan familiar que extendía sus tentáculos desde Colombia hasta España, donde estaba asentada gran parte de la organización. Algunas de las mujeres fueron localizadas gracias a la colaboración de INTERPOL en la investigación.

Todas las víctimas, mujeres colombianas que se encontraban en una situación muy precaria en su país, eran captadas por el clan familiar que les ofrecía mejorar su situación viajando a España para ejercer la prostitución.

Anuncios en Internet y rituales de santería

La organización criminal publicaba, en diferentes portales de Internet, anuncios con fotografías de los verdaderos rostros de las mujeres. De esta forma, atraían a numerosos clientes que llamaban a varios teléfonos que eran atendidos por las “encargadas o mamis” de los cuatro pisos de los que disponían en Zaragoza. Las víctimas estaban sometidas a un férreo control, eran objeto de continuas vejaciones e insultos por parte de los explotadores y, además, eran amenazadas a través de rituales de santería y brujería. Una de las prácticas más recurrentes era el denominado “baño llamaclientes” o “atrapaclientes”, que consistía en derramar por el cuerpo diversos líquidos con el objetivo de incrementar el número de clientes.

Pingües beneficios económicos

Las mujeres eran obligadas a ceder a la organización un 40% de cada servicio sexual realizado; y con el 60% restante tenían que hacer frente a gastos de alojamiento, manutención y a la deuda contraída, que ascendía a más de 3000 euros.

Además de los beneficios provenientes de la explotación sexual, la organización criminal obtenía grandes ingresos económicos derivados del tráfico de drogas. Dichos ingresos provenían tanto del consumo habitual de cocaína por parte de las mujeres –promovido intensamente por los explotadores- como del consumo de los clientes. De esta forma, los miembros de la red manejaban grandes cantidades de dinero en efectivo, lo que les permitía mantener un alto nivel de vida. Asimismo, parte de esos beneficios eran reinvertidos en otros bienes e inmuebles tanto en España como en Colombia.

El operativo policial ha finalizado con la entrada y registro de siete domicilios en Zaragoza. Cuatro de esas viviendas se correspondían con los pisos de citas donde explotaban a las mujeres y tres eran domicilios particulares donde residían habitualmente los principales investigados. Además de las 17 mujeres liberadas y los diez detenidos, todos de nacionalidad colombiana, los agentes han intervenido 14.000 euros en efectivo, tarjetas bancarias, varios teléfonos móviles, sustancias estupefacientes y útiles para la preparación de dosis. A los componentes de la red se les imputan delitos de trata de seres humanos, tráfico ilegal de personas, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.