La pobreza, el cambio climático y el desplazamiento por conflictos afecta a 13,5 millones de niños en África

Internacional

UNICEF exhorta a los gobiernos participantes en la próxima reunión de la Unión Africana a poner en práctica políticas y programas destinados a proteger, empoderar e invertir en los niños desarraigados. 

Con motivo de la próxima cumbre de la Unión Africana, que se celebra el 10 y el 11 de febrero en Addis Abeba, Etiopía, UNICEF instó a sus integrantes a trabajar en común para tratar las causas negativas que implica la migración irregular y responder a las necesidades de los niños desarraigados de todo el continente.

El Fondo de la ONU para la Infancia recordó este sábado la necesidad de reforzar las políticas nacionales y la cooperación regional e internacional entre estados para defender los derechos, velar por la seguridad y ayudar a alcanzar el potencial de los 13,5 millones de niños desarraigados que viven en el continente africano.  

Entre ellos, UNICEF cuenta a 6,5 millones de migrantes internacionales, entre los que se cuentan a 4 millones de menores refugiados,  y 7 millones de desplazados internos.

“La mayoría de los migrantes africanos se desplazan dentro del continente, y aunque gran parte de este movimiento de personas es normal y está regulado, hay una serie de causas negativas muy arraigadas que siguen siendo el  principal motor de la migración irregular en todo el continente”, dijo la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore. 

Las cifras que baraja UNICEF en este apartado destacan que casi uno de cada cuatro migrantes en África es un niño, más del doble del promedio mundial, y que el 59% de los 6,8 millones de refugiados en los países africanos son menores. 

Ante este escenario, el Fondo de la ONU exhorta a los gobiernos del continente reunidos durante la cumbre de la Unión Africana  a implementar políticas y programas para proteger, empoderar e invertir en los niños refugiados.

Medidas positivas en activo

Pese a estos datos, Fore destacó que algunos países ya han adoptado medidas positivas concretas y que existen muchas iniciativas prometedorastanto a nivel local como nacional y regional en todo el continente.

Así, en Zambia los menores no acompañados no son enviados a centro de detención, en Rwanda las normativas vigentes protegen a los niños contra la apatridia, y la actualización de leyes en Etiopía sirve para garantizar que los niños refugiados tengan acceso a servicios esenciales como la educación.

UNICEF también solicitó la colaboración de los gobiernos de la Unión Africana a compilar y compartir datos “de mayor calidad, puntuales, accesibles y desglosados por edad y género”, con el objetivo de poseer un mayor conocimiento de cómo la migración y el desplazamiento forzado afectan a los niños y sus familias.

En base a su  Programa de Acción de África para los niños y jóvenes desarraigados, UNICEF llama a  los gobiernos a: 

  • Proteger a los niños en tránsito de la violencia, el abuso, la explotación y la trata;
  • Reforzar las respuestas transnacionales de protección.
  • Poner  fin a la detención de niños por motivos de inmigración.
  • Mantener la unidad familiar y otorgar a los niños un estatus legal.
  • Conservar las condiciones de aprendizaje de todos los niños migrantes y desplazados y dotarles de acceso a servicios de salud y otros servicios de calidad, sin ningún tipo de discriminación en base a su situación legal.
  • Abordar las causas subyacentes que originan el desarraigo de los niños de sus hogares.
  • Promover medidas para combatir la xenofobia y la marginación.