La Diócesis de Vitoria vive, el presente y prepara el futuro incierto, con esperanza

Artículos de opinión

Por: Vicente Luis García Corres (Txenti)

Las comunidades religiosas mantienen su ritmo e incorporan tecnología

Se asume ya una Semana Santa «diferente»

Los más vulnerables centran la acción social con todas las medidas y requisitos 

Hace una semana que se anunciaron las medidas que la Diócesis de Vitoria adoptaba con motivo del anuncio de la pandemia del COVID-19. Era la primera Diócesis en España en tomar decisiones drásticas y novedosas. Supresión de los cultos públicos, de las actividades diocesanas, … y amplia oferta mediática para seguir viviendo la fe en comunión, aunque no en comunidad. 

Pasada una semana hacemos un repaso a cómo han ido acomodándose estas medidas en la vida religiosa de la Diócesis de Vitoria.

Comunidades de Vida Contemplativa

La comunidad de Clarisas de Salvatierra son 18 hermanas a las que lo de “quedarse en casa” no les ha supuesto ningún problema. Ahora bien, sí se han visto alteradas algunas cosa, como la celebración de la Eucaristía, como cuenta la Hna Conchi: “tuvimos la previsión de consagrar varias formas y de momento en la celebración de la Palabra que hacemos en la comunidad podemos todavía comulgar. Los domingos tenemos previsto seguir la misa de la televisión. Y el resto de los rezos siguen igual.” Estas hermanas son conocidas también por sus dulces. “La época del año más fuerte para nosotras es la cercana a la Navidad. De momento el trabajo, que solo se reduce a las mañanas, no está alterado. Estamos con la confitura de la naranja que lleva su tiempo. Por lo que de momento eso no se ha visto afectado.” Los suministros de alimentos y medicamentos los tienen garantizados. Cada día algunas hermanas se informan de la evolución de la epidemia y así todas están informadas. La Hna. Conchi piensa que, a pesar de todo, esto puede ser una oportunidad: “Estoy convencida de que habrá un antes y un después. Necesitábamos un parón que nos obligue a pensar en el ritmo de vida que llevábamos. Por otro lado no podemos olvidar que en el mundo la gente se sigue muriendo de hambre, sigue siendo explotada, oprimida. Quizá vernos con algunas carencias, y seguirnos descubriendo privilegiados en este mundo haga que las cosas cambien para todos más adelante”.

Convento de las clarisas de Salvatierra
Convento de las clarisas de Salvatierra

La comunidad benedictina del Santuario de Estíbaliz ha visto cómo su vida monástica se hacía más monástica si cabe, o como alguno dejó decir: “ahora entre los benedictinos se cumpirá más el voto de estabilidad”. El P. Emiliano, siempre tan activo, no deja por ello de estar ocupado en las cosas de Dios y de los hombres: “Seguimos con la vida de comunidad. Celebramos la eucaristía en la capilla, pero tenemos abierta la iglesia, a la que con cuentagotas acude alguna persona.” El restaurante permanece cerrado, y desde esta semana se ha intensificado la presencia de los miñones que cuidan de evitar que los “menas” acogidos en Estíbaliz den problemas por las órdenes de confinamiento. 

Emiliano reconoce que, aunque las autoridades no se hayan pronunciado aún, ya está dándole vueltas a las posibles alternativas para las celebraciones de Santa María de Estíbaliz que se vienen celebrando unidas a la de San Prudencio. “Quizá septiembre junto con Olárizu, puedan ser unas fechas en las que volver a reunirlas en esta ocasión”.

La Unidad Pastoral del Casco Viejo de Vitoria

El párroco y coordinador de la Unidad Pastoral que reúne a las parroquias de San Pedro, San Vicente, San Miguel, y Santa María, Juan Carlos Pinedo, relata los pasos que dieron tras conocer el anuncio hecho desde el obispado: “nos pusimos a pensar en nuevas maneras de estar cerca de nuestra gente en estos momentos. Veíamos dos campos para atender:  el evangelizador y el caritativo. Desde el punto vista evangelizador, hemos puesto en marcha un blog de la Unidad pastoral, donde colgamos a diario una reflexión de la Palabra de Dios del día, acomodada a la situación que vivimos en estos momentos. Y hemos pedido que entren en la página web de la Diócesis para participar en misas y reflexiones del Sr. Obispo».

Santuario de Estíbaliz
Santuario de Estíbaliz

Pero también son consciente de que no todo el mundo dispone de las nuevas tecnologías, máxime entre la población de su feligresía: “Para ellas, les hemos pasado el listado de las misas y celebraciones que hay en radio y televisión a nivel estatal. Y les llamamos, por la red fija de teléfonos cada día y durante la misa privada que celebro, les llamo para que sepan que no les olvidamos.”

También se han sumado a la iniciativa que se propuso desde la Conferencia Episcopal Española: “Cada día, a la hora del Ángelus, las 12 del mediodía, suenan las campanas de San Miguel, que nos reúnen a todos y nos hacen sentir que estamos juntos, en comunidad, cada uno desde su casa. Queremos seguir viviendo la fuerza de la comunidad, aunque por ahora tengamos que estar en nuestra casa. ¡Ya llegará el momento de los abrazos!” señala Pinedo.

Por ahora, esos abrazos son virtuales al escuchar sonar con fuerza las campanas. “La Iglesia te abraza con esas campanadas y te hace sentir que eres importante y te echamos de menos”, insiste el sacerdote.

La falta de celebraciones también ha afectado a la rutina de los sacerdotes, que como Juan Carlos Pinedo, han buscado la alternativa: “Tengo la costumbre de hacer deporte todas las mañanas, como una terapia. Mi recorrido habitual es circular: recorriendo nuestras parroquias del Casco histórico. Dado que ahora no es prudente hacerlo, mantengo mi recorrido por el interior de la Iglesia de San Vicente (donde vivo), sin tener que salir al exterior. Recorrer esos caminos tan conocidos de nuestra histórica Iglesia, me sirve para recoger en la oración y la reflexión a tantas personas que tienen en estas Iglesias del casco histórico su referencia de fe».

Toque de esperanza y solidaridad
Toque de esperanza y solidaridad

Pinedo estuvo muchos años como misionero en Ecuador y sabe de la importancia de los medios de comunicación en la tarea evangelizadora: “Reforzar la comunicación es uno de nuestros objetivos; ya que no nos podemos ver físicamente, pondremos en marcha todos los instrumentos que la técnica pone a nuestro alcance: teléfono fijo, móvil, washapp, Facebook, televisión, radio. Todo es posible para el que ama a Dios y quiere difundir su Palabra. Un objetivo importante es mantener en pie la esperanza, no dejar caer a nadie en la depresión. En nuestra Unidad pastoral hay muchas personas que viven solas: tienen que sentirse acompañadas por alguien que les levante el ánimo y les haga ver que Dios les sigue acompañando y también la comunidad cristiana está muy cerca.”

El otro campo que la Iglesia ni quiere ni puede descuidar es el de la caridad: “Puede haber un gran riesgo en esta crisis. Preocuparme sólo de mi salud y la de los míos, olvidarme de la crisis de los refugiados, de los migrantes acogidos en nuestros pisos de acogida, de quienes acuden a diario a Berakah por alimentos, calor, ropa, orientación, de quienes vienen a Cáritas buscando empleo, ayuda, becas para los talleres, apoyo de todo tipo.

Me parece muy significativo que Cáritas mantenga abiertos sus despachos como un signo de que tiene las puertas abiertas para quienes les necesitan en este momento doloroso».

Berakah, programa de asistencia social
Berakah, programa de asistencia social Berakah

Berakah es el buque insignia de la dimensión caritativa en el Casco Viejo: “Berakah tiene que seguir velando para que la alimentación siga llegando a los pisos de acogida, para que a nadie le falte el alimento necesario para cada día. Gracias al apoyo de Gasteok (grupos juveniles de la Diócesis) que se prestó desde el primer momento para hacer llegar los alimentos a quien los necesitara, a nuestros voluntarios y voluntarias de siempre en Berakah, y a la protección de la Ertzaintza, se está llevando a cabo esa entrega de alimentos para quienes quedan al aire en esta situación.”

Lo que se puede detener en la Iglesia se ha detenido pero hay cosas que no pueden detenerse ni en estos momentos: “También desde lo personal queremos estar muy cerca de estos hogares Ain Karem y Belén, donde están acogidas personas en situación complicada, que necesitan nuestro apoyo personal y material. Es verdad que las actividades habituales de Cáritas y Berakah han quedado suspendidas por la emergencia sanitaria, pero tenemos que hacer frente a las situaciones dramáticas que se nos presentan.” 

Gazteok

La pastoral juvenil hizo desde el primer momento una llamada a los jóvenes para implicarse en tareas solidarias de reparto de alimentos. Dispuestos de las debidas medidas de protección y los permisos de circulación de la ertzaintza, varios jóvenes reparten cada mañana bolsas de comida a familias necesitadas y censadas en el programa Berakah.

La Unidad Pastoral de Vitoria
La Unidad Pastoral de Vitoria

Colegio Escolapios

Con el último anuncio del Gobierno vasco de declarar indefinido el cierre de los centros escolares los colegios de la red concertada de Kristau Eskola mantienen la actividad académica poniendo todos los recursos a su alcance. Un ejemplo, el colegio de los Escolapios. Su director, Raúl Landa, nos cuenta cómo están viviendo ellos estos días y proyectando los siguientes: “La Comunidad Cristiana Escolapia está formada por religiosos y laicos que formamos dos fraternidades que sueñan y hacen realidad la utopía de San José de Calasanz y las familias del colegio. Ante esta situación el objetivo principal es mantener los vínculos y las celebraciones. En el campo escolar TEAMS es la herramienta que nos permite llevar a cabo nuestra acción educativa. Pero esta misma herramienta la empleamos para seguir manteniendo las reuniones del Movimiento Calasanz ( grupos ) de los viernes por la tarde. No ha habido problema de adaptación porque ya se venía empleando desde comienzo de curso.”

Como comunidad cristiana el aspecto celebrativo es muy cuidado en condiciones ordinarias, por eso también han puesto las nuevas tecnologías al servicio de la dimensión pastoral del colegio: “Como fraternidad ya hemos celebrado alguna eucaristía en formato online, y posiblemente lo hagamos extensible a oraciones comunitarias.  Con las familias del colegio no queremos desaprovechar las oportunidades que las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) nos dan y continuaremos realizando las eucaristías familiares en streaming».

La Diócesis de Vitoria se sumó al Gobierno Vasco y suspendió todas las actividades
La Diócesis de Vitoria se sumó al Gobierno Vasco y suspendió todas las actividades VLG

La Semana Santa para Escolapios es un periodo no lectivo pero no por ello se pierde el contacto con alumnos y familias: “Dada la cercanía de la Semana Santa, y la evolución de la situación actual hay planes que van a cambiar como los campamentos de la semana de pascua, la Pascua familiar y la Pascua Juvenil, pero junto a los jóvenes del Movimiento Calasanz buscaremos alternativas creativas para dar algún tipo de solución.”

Landa hace también una reflexión en voz alta sobre la dimensión de esta situación vivida desde el centro escolar: “Vivimos en un periodo de incertidumbre porque día a día cambian las cosas, y porque no sabemos qué día se podrá volver a la vida normal en el colegio. 

“Vive” es el lema para este año, y, como dice este late motiv, Escolapios es un colegio con mucha vida antes y después de las 5 de la tarde. Al no haber alumnado, debido a las medidas que se han tenido que tomar, desaparece del colegio la alegría, el ruido, el bullicio, no pudiendo “chavalear”. Esta ausencia de vida, la intentamos compensar con TEAMS, plataforma que se empleaba anteriormente en la etapa de secundaria para realizar videoconferencias y comunicarnos con el alumnado y hoy la extendemos a toda la comunidad escolar, junto con el correo electrónico y el teléfono. Cualquiera de las herramientas mencionadas son muy importantes para hacer un seguimiento continuo con las familias y alumnado, conocer los problemas que pueden presentar…

Vitoria suspendió el culto para frenar la pandemia
Vitoria suspendió el culto para frenar la pandemia VLG

Pese a todo, en medio de la dificultad para la vida cotidiana que han supuesto estas medidas, surgen brillos de esperanza. Lejos del inmovilismo y el pesimismo, educadores y monitores ponen sus cabezas e ilusión a trabajar para pensar cómo seguir educando y evangelizando. Esta situación se convierte así en una oportunidad para destacar el poder de la comunidad frente al individualismo, para cuestionar muchos aspectos de nuestros estilos de vida, nuestras relaciones sociales, nuestra manera de consumir, la forma de emplear nuestro tiempo, nuestras prioridades… y sobre todo para acercarnos a las vidas de aquellos que se ven obligados a migrar o  sufren la pobreza lejos de aquí.”

El Seminario Diocesano

Los seminaristas diocesanos optaron por la opción de cumplir la cuarentena en sus casas, por lo que en el Seminario Diocesano solo ha quedado el “capitán del barco”, el rector Alfredo Arnaiz que emplea su tiempo haciendo kilómetros por los largos pasillos hoy vacíos rezando el rosario y dedicando parte de su tiempo a la lectura y el estudio teológico.  POr su parte los seminaristas del Redentoris Mater optaron por mantenerse en comunidad dentro del espacio que tienen reservado para ellos en el Seminario. Y, en otro ala del gran edificio permanecen los 7 sacerdotes llegados de otros países y que se encuentran actualizando su formación, ahora sin clases presenciales y con más tiempo para leer documentos y tratados de teología y pastoral. 

«Esta situación se convierte así en una oportunidad para destacar el poder de la comunidad frente al individualismo»

Pastoral Penitenciaria

Las instituciones penitenciarias ya cerraron la pasada semana la posibilidad de continuar con cualquier actividad que implicase la entrada de gente desde el exterior, por lo que los voluntarios de la pastoral penitenciaria no han podido acudir a Zaballa. Solo el capellán, Txarly, pudo entrar el pasado martes. El grupo de voluntarios se mantiene unido y barajan la posibilidad de llegar a comunicarse con los internos por el único medio posible, el correo postal. Cartas que la dirección del centro sí podría hacer llegar a los reclusos y reclusas de Zaballa. 

Adoración Nocturna

El movimiento de la Adoración Nocturna, que como otras asociaciones de fieles tiene sus actividades programadas ha tenido que suspender la convivencia de la zona de La Rioja, el Retiro Cuaresmal y, por supuesto, las vigilias mensuales de cada turno hasta nuevo aviso. Desde el pasado día 14, la Adoración perpetua que se mantenía en una capilla anexa a San Antonio en la capital alavesa, fue suspendida. Se mantiene la exposición del Santísimo en la iglesia durante unas horas, abierta al público pero con las indicaciones de mantener la distancia de seguridad entre personas.  

Seminario en el País Vasco
Seminario en el País Vasco VLG

Non solum sed etiam

En el día de San José he tenido el regalo de poder participar con mi hija mayor en el voluntariado del reparto de alimentos coordinado por Berakah. Os comparto esto porque ha sido una oportunidad de formar parte de las acciones de esta Diócesis que consciente de la necesidad de las medidas adoptadas por el Gobierno dió el primer paso para aplicarlas en su ámbito antes de ser incluso pedidas expresamente. Pero también, tiene muy claro, como Iglesia que es, que una de sus razones de ser está en el servicio a los más vulnerables. Con todas las acreditaciones de la policía autónoma y con las medidas de higiene recomendadas hemos distribuido lotes de comida para unas cuantas familias. Pero de toda la mañana me quedo con una anécdota. A una persona que se ha acercado para solicitar alimentos le he recordado la distancia de seguridad entre personas. Como me ha mirado, no mal, pero sí con cierto corte, y me ha dicho: “que yo estoy muy sano”, a lo que le he respondido: “que no es solo por mí, que es por ti también,  que podría ser yo quien te podría contagiar. En principio no tengo síntomas y por eso me he prestado para este servicio, pero …” Y, ahora viene lo bueno, me ha dicho: “qué bonito decirlo así, que no lo hagas pensando en ti, sino en mí”. ¿Cuántas veces este hombre habrá vivido el distanciamiento de los demás, y no por protegerlo de nada? Como dicen algunos de los testimonios recogidos en el artículo, tiene que haber un antes y un después a esta experiencia colectiva, tenemos una gran oportunidad.

«Tiene que haber un antes y un después a esta experiencia colectiva»