Haman y Sinad campo de refugiados de Moria: Vivir entre ratones y serpientes

Internacional

(Foto de portada: Hamam y Sinad vivían en el campo de refugiados de Moria hasta que se incendió y tuvieron que huir para estar a salvo)

Hamam y Sinad tienen 9 y 5 años respectivamente. Vivían en el campo de refugiados de Moria hasta que se incendió y tuvieron que desplazarse, una vez más, para estar a salvo.

No es la primera vez que huyen para sobrevivir. Huyeron de su país de origen, de Siria, con sus padres y hermanos para escapar de los bombardeos y llegaron a Lesbos buscando un nuevo hogar, una nueva oportunidad para reconstruirse y vivir mejor. Lo contaron en nuestro último viaje a Lesbos a Seve The Chidren: en este vídeo puedes ver su testimonio completo.

En Lesbos, se han encontrado con una situación insostenible y, aunque ya no están en medio de una guerra, pasan hambre, miedo y mucho frío. Se vienen meses aún más difíciles para las miles de familias que viven en el campo, con la llegada del invierno. Las lluvias ya han provocado varias inundaciones en el campo

En el nuevo campo las condiciones de vida son igual de inhumanas o aún peores que en Moria: por la noche hay ratones y serpientes, ratones que se comen la poca comida que reciben y les impiden dormir. Viven con un miedo constante que impacta tanto su salud mental como física.

No van al colegio, pero no parecen perder la esperanza cuando hablaron con ellos. Estos niños tienen los mismos sueños que cualquier niño o niñaHamam quiere ser médico y sueña con poder serlo algún día: “Poder estudiar, aprender, estar preparado y hacer operaciones para curar los ojos”, les decía al contarnos su historia.

El nuevo campo de la vergüenza no es un lugar para la infancia: “Hace mucho frío. Nos han dado mantas, pero no es suficiente… La gente se queda sentada fuera por la noche, por si hay ladrones”.

Estas no son situaciones que podamos normalizar, por muy lejanas que nos parezcan. No debería vivirlo ningún niño nunca y es probable que les impacte psicológicamente durante mucho tiempo. Hay muchos niños refugiados que se ven obligados a crecer demasiado rápido y tienen que asumir prematuramente roles de personas adultas, sentencia Save The Children

La organización Save The Children, despliega tanto dentro del propio país como en los países cercanos para intentar cubrir las necesidades básicas de los refugiados y desplazados. Queremos evitar que estos niños y niñas acaben en campos como el de Moria. 

Si quieres y puedes: hazte soci@ hoy de Save the Children.