Greenpeace: Están atacando el Ártico

Internacional

El Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico es el hogar de algunos de los animales salvajes más espectaculares del planeta.

Osos polares, manadas de caribúes, bueyes almizcleros, lobos y búhos que podrían sufrir las terribles consecuencias de la última decisión de la administración Trump: conceder permisos a las compañías petroleras para perforar la que es el área protegida más grande de Alaska.

Enormes camiones de más de cuarenta toneladas en busca de petróleo y gas, máquinas perforadoras y peligrosos oleoductos que podrían tener filtraciones y dañar permanentemente toda esta vida salvaje, incluyendo la tundra congelada, ya de por sí amenazada por el cambio climático.

La ciencia ha hablado: tenemos que decir adiós a los combustibles fósiles si queremos evitar los peores impactos del cambio climático.

El Ártico ya está sufriendo los efectos de un clima que cambia a grandes velocidades: la región se calienta el doble de rápido que el resto del planeta y el hielo marino se está derritiendo, con las devastadoras consecuencias que eso tiene para las comunidades que habitan en estas tierras y para los animales que dependen de él.
 

Por ejemplo, los osos polares tienen que dirigirse hacia el norte o nadar miles de kilómetros hacia el sur para llegar a tierra firme, ya que el hielo se derrite y se rompe, disminuyendo la cantidad de tiempo que pueden pasar buscando alimento en el hielo marino.

Patricia, lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico. La decisión de Trump tiene consecuencias globales para la salud del planeta y con tu apoyo desde Greenpeace seguiremos diciendo a líderes como él que el Ártico no está a la venta y no pueden ponerlo en peligro por obtener beneficios económicos., concluye Greenpeace.