Greenpeace denuncia un vertido mortal

Internacional
El pasado 25 de julio, el buque petrolero japonés «MV Wakashio», que transportaba diésel y petróleo, encalló en la costa de Isla Mauricio (en el océano Índico, al este de Madagascar), derramando toneladas de combustible en el que probablemente sea el mayor desastre ecológico que ha vivido nunca el país insular.

 Hoy, un mes después, han podido saber que al menos 17 delfines han aparecido muertos en las costas de Mauricio. Miles de especies de los arrecifes de coral y las lagunas vírgenes de Mauricio corren el riesgo de ahogarse en un mar de contaminación, con graves consecuencias para la biodiversidad, la economía, la seguridad alimentaria y la salud del país. Si se confirma que las muertes de delfines y otros mamíferos están causadas por el vertido, las empresas contaminantes deberán rendir cuentas de forma inmediata. «Desde Greenpeace vamos a demandar una investigación completa y transparente para determinar las causas del accidente y exigir responsabilidades.»Han declarado Greenpeace.
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Aún no se sabe cuáles serán los impactos a largo plazo del vertido de petróleo, pero probablemente afectará a tortugas, aves marinas y gran parte de la vida marina de esta zona. Los océanos y las especies que habitan en ellos ya se enfrentan a otras amenazas como el cambio climático, la contaminación por plásticos y la pesca ilegal.
Patricia: necesitamos océanos sanos, y los océanos necesitan nuestra protección. Los gobiernos de todo el mundo están trabajando en un Tratado Global de los Océanos y, si lo hacen bien, abrirán la puerta a una gran red de santuarios marinos que podrían proteger un tercio de los mares del planeta