Elkarrekin Araba reclama nuevas medidas que impulsen y faciliten el acceso a la vivienda a jóvenes entre 23 y 35 año

Euskadi

 La coalición en Juntas Generales de Álava ha registrado una moción en la que  reclama a la DFA que estas medidas favorezcan la función social de la vivienda  deshabitada, al Gobierno Vasco a avanzar urgentemente en la aplicación y  desarrollo reglamentario de la Ley Vasca de Vivienda y al Gobierno de España a  aprobar cuanto antes una ley estatal de vivienda que permita la regulación de  los precios abusivos del alquiler. 

El acceso a la vivienda es uno de los  grandes problemas de nuestra sociedad, algo que se ha visto agravado  aún más por la crisis generada por la Covid-19. Esta dificultad afecta por  igual a diferentes colectivos sociales, pero es la población más joven la  que lo sufre en mayor medida por su alta tasa de paro (42,68% en  Euskadi), y por la precariedad laboral y salarial en la que se encuentra  inmersa la inmensa mayoría.  

En Álava, al elevado precio de la vivienda hay que sumarle la escasez de  oferta de pisos en alquiler. De hecho, frente a 14.900 personas en edad de  emanciparse y demandantes de vivienda en Álava, este territorio solo  ofrece 39 viviendas en alquiler libre, si nos remitimos a los datos de la  Oferta Inmobiliaria (OFIN) del Observatorio Vasco de la Vivienda del  cuarto trimestre de 2020. Según las plataformas inmobiliarias, en Álava  habría hoy 127 casas y pisos para alquilar, de los cuales tan solo 48 no  superarían los 750 euros de renta, la cifra límite del programa Gaztelagun en las capitales vascas. 

Teniendo en cuenta los datos estadísticos oficiales, el precio medio de un  alquiler en Álava ronda los 800 euros, cuando el sueldo neto medio  mensual de las personas jóvenes, de entre 18 y 29 años, es de 1.164 

euros. “No hace falta ser un lince en matemáticas para saber que las  cuentas con estas cifras no salen. Es inviable comenzar un proyecto de  vida en estas condiciones y por eso es obligación de todas las instituciones  poner en marcha políticas eficaces que permitan a nuestros y nuestras  jóvenes emanciparse y empezar a vivir su propio proyecto de futuro”, ha  declarado David Rodríguez, autor de la iniciativa.  

Si el panorama del alquiler es desolador, no lo es menos el de la compra.  Según el último informe sobre la Oferta Inmobiliaria (OFIN) del Gobierno  Vasco, el precio medio del m2 de la vivienda nueva libre en Álava ha  subido un 7,2% en relación al año anterior y en estos momentos se sitúa  ya en 2.965 euros, el más alto en los últimos 7 años. 

En cuanto al de la vivienda usada, misma tendencia y parecida situación, siendo el precio medio de Álava 220.000 Euros por vivienda usada, según  el informe del GV. “En definitiva, en un derecho fundamental básico como  es el del acceso a una vivienda digna, nos encontramos con que lo único  que impera es la lógica del mercado y los intereses económicos de unos  pocos”.  

En opinión de la coalición, ni los programas de vivienda protegida, ni los  programas de ayuda al alquiler, como Gaztelagun, ayudan lo suficiente a  solucionar el problema que genera una alta demanda frente a una escasa  y cara oferta. Tal y como apunta Rodríguez “estos programas son claramente insuficientes frente a las casi 14.000 personas que en Álava  están en edad de emanciparse y demandan una vivienda”.  

Por esta razón, Elkarrekin Araba ha registrado una moción derivada de  interpelación destinada a garantizar el derecho a la vivienda de la  ciudadanía, en especial a las personas más jóvenes, en edad de poder  emanciparse e iniciar así, un proyecto de vida. 

Para ello solicita a la DFA poner en marcha medidas fiscales, eficaces y  eficientes dirigidas a favorecer la función social de la vivienda , al GV a  avanzar urgentemente en la aplicación y desarrollo reglamentario de la  Ley vasca de vivienda y al Gobierno de España a aprobar, a la mayor  brevedad, una ley estatal de vivienda que permita a las Comunidades  Autónomas junto a los municipios regular los precios del alquiler, con el  objeto de facilitar el acceso y continuidad a una vivienda asequible, digna  y adecuada.