Elkarrekin Araba lleva al Pleno de Juntas Generales una propuesta de reforma fiscal que rebaja hasta un 65% la carga impositiva en las rentas más bajas

Euskadi

 Se trata de una propuesta presentada en los tres territorios y en el Parlamento Vasco  que propone cambios en el IRPF, el Impuesto de Sociedades y el Impuesto sobre  Patrimonio con el objetivo de implantar un sistema que recupere la progresividad y la  justicia fiscal para favorecer a las personas con bajos ingresos.  

La coalición formada por Podemos, Ezker  Anitza-IU y Equo en las Juntas Generales de Álava presentará en el Pleno de mañana  miércoles una propuesta de reforma fiscal profunda y armonizada en los tres  territorios históricos que supone, en caso de aprobarse, una importante reducción de  la carga impositiva en las rentas más bajas y un incremento de los tipos para las más  altas, de cara a implantar un sistema basado en criterios de justicia fiscal que acabe  con el actual modelo regresivo que privilegia a las rentas de capital sobre las rentas del  trabajo. Esta reforma pretende recuperar la progresividad fiscal y la distribución de  renta y riqueza en un momento en el que más necesario si cabe que las instituciones  vascas desarrollen plenamente sus capacidades fiscales para hacer frente a los retos de  país a consecuencia de los graves efectos de la crisis sanitaria provocada por el covid 19, que obliga a que las administraciones públicas aumenten su capacidad de gasto  para liderar la recuperación y la transición ecológica. 

El impacto de la reforma del IRPF que plantea Elkarrekin Podemos supondría a efectos  prácticos que una persona con dos descendientes a cargo y rentas de 20.000 euros  anuales procedentes del trabajo vería reducida la carga impositiva en un 40% al pasar  de tributar 4.468 euros a 2.649 euros. Asimismo, aquellos hogares monoparentales  con un descendiente y rentas anuales procedentes del trabajo de 22.000 euros 

Prentsa Saila prensaelkarrekinaraba@jjggalava.eus  Isabel Irigoyen 626601771 

tributarían únicamente un 35% de la actual cuota al pasar de tributar 4.121 euros a  1.440 euros. 

Esta bajada de tipos de gravamen para rentas bajas se acompañaría de una subida de  tipos para rentas altas en dos puntos e introduciría un nuevo tramo para rentas muy  altas. Entre las diferentes medidas, la reforma plantea incluir un tramo adicional  superior a 304.000 euros con un tipo marginal del 51%, aumentando también un punto  porcentual los tramos superiores a 134.000 y 184.000 euros. 

Se mantendrían también las deducciones por alquiler de vivienda para rentas del  trabajo inferiores a 40.000 euros, y se asimilaría el tratamiento al que reciben las  familias numerosas para las familias monoparentales. 

En relación al Impuesto sobre Sociedades, la reforma plantea armonizar el tipo  mínimo para igualarlo al vigente en el territorio de régimen común en el 25% abriendo  la vía para que las Juntas Generales lo eleven hasta el 28%. Además, se propone  establecer un tipo efectivo del 18% y suprimir privilegios fiscales que favorecen al  rentismo, como el régimen tributario especial para las entidades con actividad  cualificada de arrendamiento de inmuebles. 

Esta reforma que plantea Elkarrekin Podemos también propone importantes cambios  en el Impuesto sobre Patrimonio con el objetivo de recuperar esta figura impositiva  marginal a día de hoy, como un instrumento de mejora de la distribución. Así, la escala  se haría más progresiva con un tipo de gravamen máximo de 3,5% para los  patrimonios netos superiores a 10 millones de euros, 3% para los superiores a 5,8  millones de euros y 2,5 para los de 2,6 millones de euros. Igualmente, el mínimo  exento se reduciría de 800.000 a 600.000 euros. A este respecto, dado que la vivienda  habitual sigue exenta hasta un valor de 400.000 euros, la mayoría de los hogares  seguirían sin tributar por este impuesto. 

En cuanto al Impuesto sobre Actividades del Juego, la coalición en Juntas Generales  propone una importante subida en la tributación de los locales de apuestas deportivas,  juegos de azar y empresas de apuestas online, al entender que el juego es una  actividad no esencial que va en contra de la salud pública con efectos indeseables para  la sociedad, por lo que está en el interés general no solo su adecuada reglamentación,  sino también la introducción de desincentivos económicos que mermen la rentabilidad  de estos negocios y ayuden a contener su expansión. Una de las herramientas que  puede contribuir a este propósito es la fiscalidad, no con la finalidad de recaudar más,  sino con la de desincentivar esta actividad e incluso conseguir la desaparición de los  locales de apuestas en nuestro territorio.