Elizalde renueva el equipo de comunicación Diocesana

Artículos de opinión

Catalina Sayas fue uno de los primeros rostros femeninos al frente de una delegación diocesana de medios

Por Vicente Luis García Corres (Txenti)

Con el mes de agosto la Diócesis de Vitoria inicia una nueva etapa en su delegación de Medios de Comunicación. El pasado día 24 de julio el obispo de Vitoria anunciaba el cambio que se ha hecho efectivo el 1 de agosto: “Hoy la comunicación es un servicio adjunto al estilo y proyecto pastoral de la Diócesis. En instancias civiles es lo primero que cambia en una etapa con nuevos responsables:” decía Elizalde.

Catalina Sayas, tras 20 años implicada en la delegación de medios de la Diócesis, y Raúl Carazo, que se hizo cargo de la web de la diócesis en el año 2010, dejan sus puestos que serán ocupados por José Antonio Rosado e Iñaki Ruiz de Azúa respectivamente. La que continúa ocupándose de las redes sociales, como lo viene haciendo desde el año 2018, es Andrea González de Echavarri.

La delegación de medios de comunicación diocesana es un departamento que nace en la década de los 80 cuando monseñor José María Larrauri le propone al sacerdote Félix Nuñez cursar los estudios de periodismo y hacerse cargo de la oficina de prensa del obispado, y de la programación religiosa en Radio Vitoria. Félix Nuñez se ocuparía, fundamentalmente, de dos tareas: enviar comunicados a los medios de comunicación y hacerse cargo de “Campanas Alavesas”, el programa de información religiosa local que emite Radio Vitoria. Campanas Alavesas, junto con la misa dominical, es uno de los programas decanos de la emisora pública, y responde, por el Concordato, al acuerdo de cesión de espacios radiofónicos a las diversas confesiones religiosas reconocidas. Con Félix Núñez han colaborado grandes voces de la radio alavesa como Feli y Cristina, las hermanas Fructuoso, o José Luis Lafuente ; más tarde y durante una temporada, tomaron las riendas del programa Vicente Flores y Pedro Luis González de Viñaspre, recién salidos de la facultad de periodismo de la UPV; a ellos les sucedería Vicente Luis García, quien condujo el programa durante 9 años y que contó con la colaboración de varias voces femeninas como la de Ana Latorre; tras pasar Vicente Luis García a hacerse cargo de la programación religiosa en Cope Vitoria, tomó el relevo Catalina Sayas, en 1999, quien al poco tiempo, el 8 de octubre de 2001,  sucedería a Félix Nuñez al frente de la delegación diocesana de Medios de Comunicación, convirtiéndose en una de las pocas mujeres al frente de esta institución diocesana. Diez años más tarde, los años de la crisis propiciaron que Cope prescindiera de los servicios del hasta entonces responsable de la programación religiosa regional y pusieron en manos del obispado la continuidad de la programación religiosa local, por lo que Catalina Sayas pasó a sacar adelante la doble programación local diocesana en Radio Vitoria y en Cope Vitoria. 

La llegada de las nuevas tecnologías y de la presencia de la Iglesia en internet y en las redes sociales obligó a incorporar personal especializado para sacar adelante la web diocesana diocesisvitoria.org. Todo esto durante la etapa de monseñor Asurmendi. En esta etapa se enmarca la entrada de Raúl Carazo. 

Catalina Sayas contó con la colaboración para los espacios radiofónicos de responsables de otras áreas diocesanas. 

Con la llegada de D. Juan Carlos Elizalde, y con la experiencia mediática que traía de Pamplona, pronto se preocupó de buscar alguien que cuidase la presencia de la Diócesis en las redes sociales: twitter, facebook, instagram y youtube. Para esta tarea llegó Andrea a la delegación. 

A partir del 1 de agosto José Antonio estará al frente de la Delegación Diocesana de Medios, Andrea se seguirá ocupando de las redes sociales, e Iñaki Ruiz de Azúa de la dirección de estilo y webmaster. En todo caso, y como hasta ahora, el equipo funcionará coordinado para ofrecer la información diocesana de la mejor manera posible. 

Catalina Sayas deja atrás una larga etapa en la que se recuerdan acontecimientos en los que su labor ha sido importante: el acto por la paz en Armentia del 2001; la difusión de las cartas pastorales de los obispos vascos, la reapertura de la Catedral Vieja de Santa María, la misa funeral por los sacerdotes asesinados durante la Guerra Civil; la beatificación de Pedro de Asua; la ordenación episcopal y toma de posesión de la Diócesis de Elizalde; el funeral de monseñor Asurmendi o la apertura del Año Jubilar con motivo de los 50 años de la Catedral Nueva de Vitoria. Estos, y muchos más, amén de la información diocesana semanal, las campañas institucionales y mil detalles más q ue conforman el trabajo de una delegación de medios en una institución portadora de la Buena Noticia y de muchas pequeñas buenas noticias. 

Monseñor Elizalde agradeció en la nota el trabajo de Cata y Raúl: “En mi nombre y en el de la Diócesis agradezco a las dos personas que hasta ahora han hecho este servicio, junto con una tercera que continúa. Sé del gran esfuerzo personal que ha supuesto para ambos estos últimos años.”

Non solum sed etiam

Hablar de la delegación de Medios de Comunicación del obispado de Vitoria es hablar de una parte de mi historia. En el 2020 se cumplirán 30 años de cuando empezó, en serio, mi vinculación a la información diocesana al hacerme cargo del programa Campanas Alavesas en Radio Vitoria, en los estudios de esta emisora en el Pasaje Postas. Y, consecuentemente pasé a colaborar con Félix Nuñez en la delegación de medios, en aquella oficina, la más alta de la ciudad, en una de las torres del, entonces, Palacio episcopal de Montehermoso. Allí tenía Felix instalada una cabina de grabación insonorizada con hueveras, y las grabaciones en cinta de rebox. Pronto llegaron las cintas de casette, con duración de 15’, 60’ y 90’. Y con cara A, y cara B. Fui haciéndome con mi kit de entrevistas. Una grabadora de cinta de casette, marca Sony, y con un peso suficiente como para evitar ir al gimnasio a hacer pesas. Aún la conservo en algún rincón del camarote. 

Los nueve años al frente de Campanas Alavesas los recuerdo con cariño. A las horas en directo y a las horas de grabación cuando coincidía con “los de la competencia”, el bueno de Julio Reyes, pastor de la Iglesia Evangélica, que en paz descanse, a quien me unió una gran amistad. Recuerdo a tantos compañeros de la emisora, muchos de los cuales siguen trabajando en esa casa.

Recuerdo los especiales de San Prudencio y Fiestas de la Blanca, con directos desde  la Basílica de Armentia y las escalinatas de San Miguel. Las conexiones desde París con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud del 97 con Juan Pablo II. 

Recuerdo las conversaciones, primero con monseñor Larrauri, quien me conocía ya de mi etapa de seminarista y me llamaba con cariño “prensa impía y pecadora”; más tarde con D. Miguel Asurmendi, aunque pronto mi paso a Cope marcaría una distancia ya que dejé de ser un colaborador de la delegación para pasar a ser un comunicador cristiano al frente de la programación religiosa de Cope Vitoria y corresponsal en el Norte para la revista Vida Nueva.

Pero regresando a mi etapa de vinculación al obispado desde su delegación de medios no puedo olvidar al Vicario General de quien recibí el respaldo para crecer en mi formación periodística y el respeto en mi trabajo al frente de Campanas Alavesas. 

Y por último a todos los invitados que pasaron por esos micrófonos del programa diocesano, a los oyentes de Campanas Alavesas, y a los lectores de El Periódico de Álava, donde llegué a sacar una página dominical de información religiosa. 

El bueno de monseñor Larrauri solía decirme algo que yo no compartía: “Vitoria es una diócesis que no tiene tantas noticias”.  ¡Que se lo cuenten a Félix, a Cata y Raúl! y ahora a José Antonio, Andrea e Iñaki. 

¡Seguiremos informando!

Y ya tenemos la primera Nota de Prensa del nuevo equipo:

(Texto íntegro)

El Obispo anima a “creyentes y no creyentes” a participar en las fiestas de la Virgen Blanca por ser “la Patrona de la ciudad” 

Monseñor Elizalde llama a una “participación popular” en los actos festivos religiosos para expresar que “Vitoria sigue agradeciendo la protección de su Madre” 

02 de agosto de 2019. El Obispo de Vitoria, Monseñor D. Juan Carlos Elizalde, se ha querido sumar a los llamamientos en nombre de toda la Diócesis de Vitoria a celebrar las Fiestas en honor de la Virgen Blanca “con un espíritu de alegría compartida y fuerte unidad de todos los vecinos de la ciudad” con la mirada puesta, como siempre, en la patrona de la ciudad, “motivo de la fiesta”. D. Juan Carlos Elizalde ha recordado la agenda de los principales actos festivo-religiosos que organiza “con mucho cariño y dedicación” la Cofradía de la Virgen Blanca y la parroquia de San Miguel y que comenzarán en la tarde del 4 de agosto con las Solemnes Vísperas a las 19:30h en dicha parroquia. Ese mismo día, a las 22:00h será la famosa Procesión del Rosario de Los Faroles por las calles del centro de la ciudad y que terminará con una ofrenda de las Siete Cuadrillas de Álava y una Salve Popular ante la hornacina de la balconada de San Miguel. Este año la procesión contará con nuevos portadores, la mayoría niños y jóvenes, “lo que garantiza el relevo generacional de esta romería urbana que precede al día grande”. El 5, día de la Virgen Blanca, comenzaremos el día con el tradicional Rosario de la Aurora a las 07:00h de la mañana con la imagen de la Patrona a hombros de blusas y neskas por las calles de Vitoria con Eucaristía a su llegada en la Plaza de la Virgen Blanca a las 08:00h y durante toda la mañana Cuadrillas, asociaciones y diversas agrupaciones rendirán homenaje a la Virgen Blanca con flores y aurreskus. La Misa Pontifical, acto principal del día de La Blanca y que contará con la presencia de autoridades, será a las 10:30h y estará presidida por el señor Obispo. Asimismo el Monseñor Elizalde ha recordado que también durante todas las jornadas posteriores y hasta el 9 de agosto, habrá varias eucaristías en memoria de los Celedones de Oro fallecidos, por los enfermos de nuestra ciudad y por las Neskas y Blusas veteranos, además de ofrendas florales frente a la hornacina de la Virgen Blanca todos los días que duran las fiestas. D. Juan Carlos Elizalde ha hecho hincapié en que la celebración es de todos porque es “totalmente compatible con toda cultura o credo que convive en nuestra ciudad y sabe y conoce la identidad e historia de Vitoria-Gasteiz”. “La Virgen Blanca no sólo es el símbolo de nuestra ciudad sino que tiene el título oficial de Madre y Patrona de Vitoria desde 1921 y su devoción se remonta a la fundación de la ciudad por el rey Sancho VI en el año 1181”. Por ello, el Obispo ha animado a todos los vitorianos a salir a la calle en los actos religiosos para “renovar nuestro vínculo con nuestra Patrona y decirle que seguimos agradeciendo su protección como lo hicieron nuestros antepasados”.