Elizalde, a los usuarios de la prostitución: “No seáis cómplices de una red que denigra a la mujer”

Artículos de opinión

Por: Vicente Luis García Corres (Txenti)

“No hay justificación alguna que sirva para forzar a mujeres a ser explotadas sexualmente o usadas como moneda de cambio”

La prostitución, una de las esclavitudes que el ser humano, con todos sus avances, no ha logrado eliminar

Como responsable del Departamento que aborda el tema de la Trata de personas, dependiente de la Comisión Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Elizalde es una de las voces autorizadas de la Iglesia en España, que, en la jornada de hoy, recuerda a las personas víctimas de esta lacra social.  

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Según Naciones Unidas, alrededor de 40 millones de personas son víctimas de la trata, de los cuales la mitad son menores de 18 años y sobre un 15% niños. La inmensa mayoría son mujeres, de las cuales al 80% se las destina a la prostitución y el resto a explotación laboral. En España cerca de 300.000 mujeres ejercen la prostitución llegadas de Latinoamérica, norte de África, Europa del este y Rusia.

El Obispo de Vitoria ha querido mandar un mensaje a toda la sociedad española para avanzar en la lucha contra esta tarea. “Si hay trata es porque hay clientes, por lo que a ellos me dirijo: no seáis cómplices de una red que denigra a la mujer, la cosifica como mero objeto sexual y hace negocio con su cuerpo y su vida”. D. Juan Carlos es “consciente de que detrás de esta esclavitud hay mucho dinero y muchos intereses” y llama a “las Administraciones Públicas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a ser constantes, pese a las dificultades, en acabar con el tráfico de seres humanos y especialmente de mujeres.” Para el Obispo de Vitoria “no hay justificación alguna que sirva para forzar a mujeres a ser explotadas sexualmente o usadas como moneda de cambio” y apela a la “sensibilidad humana que nos haga ver lo nocivo que es esto para la mujer y para toda la sociedad”. “Estoy seguro que a ninguno le agradaría ver a su madre, a su hermana, a su sobrina o a su hija sin la dignidad debida y como esclavas del siglo XXI, tratadas como meros objetos para el lucro de unos pocos o bajo la explotación y la trata”. 

D. Juan Carlos insta a la “firmeza en esta batalla” pues es “responsabilidad de todos luchar contra esta indignidad” y llama especialmente a “educadores, medios de comunicación, redes sociales, plataformas digitales y productoras de series y películas a poner su grano de arena” para que los más jóvenes “no caigan en estas redes y crezcan con un nítido rechazo a tratar a ninguna mujer como objeto sexual o cosa de la que poder hacer uso y luego tirar”.

El Obispo de Vitoria recuerda a las muchas personas que desde la Iglesia están luchando contra la prostitución y pone como ejemplo la realidad más cercana que vive en Vitoria, donde desde el programa Berakah de las parroquias del casco antiguo de la ciudad, voluntarias, algunas de ellas religiosas, ayudan y protegen a esas mujeres que se ven obligadas a ejercer la prostitución en las rotondas del extrarradio de la ciudad, y que, según los días, puede superar la treintena, para que pronto se vean liberadas. “En nuestra realidad más cercana, convivimos con mujeres explotadas y clientes sin la conciencia formada en este asunto. No podemos mirar a otro lado y por eso actuamos”.

El Papa Francisco eligió esta fecha, 8 de febrero, por ser el día en que murió la santa que representa la trata en el mundo: Josefina Bakhita. Esta mujer, proclamada santa en el año 2000, fue secuestrada a los nueve años, vendida como esclava y llevada a una ciudad de Sudán donde sufrió todo tipo de abusos. Su espalda fue el lienzo donde quedó plasmada la humillación y el maltrato. Murió en 1947 como religiosa en Italia, muy querida y admirada por quienes conocieron su historia de dolor y superación.

Para el Obispo de Vitoria, “todo lo que hagamos alrededor de esta Jornada –vigilias, foros de reflexión, gestos, conferencias y encuentros-, será bienvenido para que no caigamos en la indiferencia, abramos los ojos y podamos mirar las miserias y las heridas de tantas personas privadas de su dignidad y de su libertad y podamos así escuchar su grito de ayuda”. Durante toda la semana habrá varias citas en este sentido, siendo el viernes 14 la principal con una vigilia de oración presidida por D. Juan Carlos Elizalde en la Iglesia de San Antonio, en General Loma, desde las 19:30h con testimonios de personas que han sido víctimas de trata.

Non solum sed etiam

Cuando se habla del tema de la trata a veces se usan los términos de oferta y demanda del mercado de la prostitución. El mismo uso de esta terminología, que no niego se ajusta a la cruda realidad, es denigrante. Aunque pase por alto a los defensores de los lenguajes “sexistas” hasta el absurd@. Pero, no hace falta usar @ ni X en este caso para, simplemente haciendo uso del idioma, de cualquier idioma, hablar del negocio de la prostitución como una de las esclavitudes que desde siglos el ser humano, con todos sus avances, no ha logrado eliminar. Una idea, que ya la he oído y leído en otros foros, mientras no interioricemos que las relaciones humanas, relaciones sexuales incluidas, han de basarse en el respeto y la responsabilidad; que no son moneda de cambio de nada; que no son un campo para demostrar el poder o la impotencia de nadie; mientras esas ideas no calen en la conciencia como la del asco al canibalismo o a comer mierda, … el comercio sexual solo dependerá de la oferta y la demanda.