El PP exige acabar con la impunidad de los okupas en Vitoria-Gasteiz

Vitoria-Gasteiz

DEBILIDAD DEL PNV FRENTE A LOS OKUPAS

Iñaki Oyarzabal, presidente del PP de Álava: “En Vitoria existe un trato de favor a los okupas frente a los ciudadanos que pagan sus licencias e impuestos. Urtaran se comprometió a derribar Errekaleor y no se atreve. PNV y PSOE están paralizados ante la masiva okupación de viviendas en Vitoria-Gasteiz, lo han permitido y Bildu y Podemos lo han apoyado. El PP es el único que lucha contra los okupas”. 

• El PP insta al Gobierno municipal a que urgentemente desaloje Errekaleor y las viviendas okupadas de Avenida de Olarizu, al Gobierno Vasco a que agilice el desalojo de las viviendas sociales de Alokabide, al Gobierno de España a que complemente la actual Ley Antiokupa y a la Diputación Foral de Álava a que realice una campaña informativa en la zona rural alavesa para prevenir la okupación. 

22 de enero de 2020.- El presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha exigido esta mañana que se acabe con la impunidad de los okupas en Vitoria- Gasteiz y ha declarado que en la ciudad existe “un trato de favor a los okupas frente a los ciudadanos que pagan sus licencias e impuestos, el agua, la luz… y cumplen con sus obligaciones”. Para Oyarzabal, esta situación es una muestra de la debilidad del PNV frente a los okupas. “En 2017 el alcalde Urtaran se comprometió a derribar Errekaleor y no se atreve. PNV y PSOE en el gobierno están paralizados ante la masiva okupación de viviendas en Vitoria-Gasteiz, con más de 300 viviendas okupadas. PNV y PSOE lo han permitido y Bildu y Podemos lo han apoyado y esto debe acabar”, ha sentenciado. 

Por este motivo, el presidente popular ha pedido en las Juntas Generales de Álava a que se inste al Gobierno municipal de Vitoria-Gasteiz a que defienda el patrimonio municipal y ponga en marcha de manera urgente el desalojo 

de Errekaleor y las viviendas de la Avenida de Olárizu. Además, ha solicitado al Gobierno Vasco a agilizar el desalojo de las viviendas okupadas en Alokabide y garantizar de este modo el derecho a una vivienda social a las familias que realmente lo necesitan. Y también ha instado al Gobierno de España a complementar la actual Ley Antiokupa en el plazo de seis meses. Por último, ha pedido a la Diputación Foral de Álava que realice una campaña informativa en la zona rural alavesa para dar a conocer a los vecinos de estas zonas cuáles son las medidas preventivas para evitar la okupación de sus viviendas y, en caso de okupación ilegal, cuál es la vía más rápida para poder desalojar a los okupas. 

Todas estas medidas conllevan poner freno a los okupas, porque, como ha apuntado Oyarzabal, el movimiento okupa “está fuera de control en Vitoria- Gasteiz”. De las 300 viviendas okupadas en la capital alavesa, tan sólo hay 3 denuncias abiertas en el juzgado. 

Oyarzabal ha propuesto también activar la Ley Antiokupa que proteja a los ciudadanos con un desalojo inmediato por parte de la Policía Local de 12 a 48 horas, con la imposibilidad de que los okupas se empadronen en las viviendas, se impida que un okupa pueda tener los mismos derechos que un propietario legítimo de la vivienda, y se pongan sanciones penales. Con esta Ley se luchará contra las mafias y la delincuencia asociada para garantizar la propiedad privada, la convivencia y la seguridad. 

En Errekaleor se encuentran los okupas “privilegiados”, apoyados por la izquierda abertzale, que no pagan impuestos básicos de agua y electricidad y tampoco en las actividades que han montado: panadería, guardería, biblioteca, bares… “El problema se ha enquistado, los proyectos para el desalojo aprobados llevan tres años en el cajón y Urtaran es incapaz de poner coto a la okupación ilegal”, ha señalado Oyarzabal. 

Por su parte, en la Avenida de Olarizu los okupas han provocado “un conflicto social”, con alteración grave de la convivencia, violencia, amenazas, drogas y delincuencia que requieren de una seguridad continua ante las incidencias registradas por la Policía Local y la Ertzaintza. Como ha citado el presidente de los populares alaveses, “los cuerpos de seguridad que podrían cubrir otras zonas de la ciudad, están anclados en Olarizu. No hay día que no acudan. Es la calle más conflictiva y peligrosa de Vitoria”.