El Polisario manifesta su disgusto ante el tribunal de la UE

Internacional

La asociación entre Marruecos y la Unión Europea (UE) en los ámbitos agrícola y de la pesca vive a merced de procesos repetidos iniciados por una entidad que no tiene ningún estatuto jurídico, ni autoridad para actuar o hablar en nombre de las poblaciones saharauis.

Esta verdad salió a la luz con la apertura, hoy martes, de una audiencia ante la Sala Novena del Tribunal de la UE (TJUE) en Luxemburgo para examinar la admisibilidad de un recurso interpuesto por el polisario contra la decisión del Consejo de la UE por la que se modifica el Acuerdo agrícola Marruecos-UE para ampliar las preferencias arancelarias a los productos originarios de las provincias del sur del Reino.

Cabe recordar que Marruecos no es parte interesada en este asunto, sino víctima de una guerrilla jurídica orquestada por Argelia y el Polisario con miras a sus acuerdos comerciales con Europa.

En sus alegatos, los abogados de la Unión Europea (Consejo y Comisión), apoyados por los del gobierno francés y la confederación marroquí de agricultura y desarrollo rural (COMADER), despojaron inmediatamente al Polisario de toda capacidad jurídica y estatuto de persona jurídica para demandar ante los tribunales de la UE.

Basándose en la propia jurisprudencia del Tribunal Europeo, consideraron que las sentencias anteriores habían resuelto esta cuestión al precisar que el Polisario no era apto, en virtud del derecho europeo y el derecho internacional, para impugnar ante la justicia los tratados debidamente celebrados por la Unión Europea con sus diferentes socios.

Los abogados explicaron que el hecho de que el Polisario participara en conversaciones bajo la égida de las Naciones Unidas en el marco del proceso político de solución del conflicto del Sáhara, no le confiere ninguna calidad ni personalidad jurídica internacional.

Señalando que todo el argumento del Polisario se basa en una premisa errónea, los abogados de la UE aclararon que éste no es el representante de la población saharaui como pretende y que, por lo tanto, no le afectan en absoluto estos acuerdos.

Por otra parte, los abogados defendieron, con cifras y argumentos sólidos, el beneficio que las poblaciones de las provincias del sur obtienen del acuerdo agrícola Marruecos-UE y su impacto en términos de desarrollo local y de empleo en la región.

En su informe de evaluación del acuerdo agrícola publicado el pasado mes de diciembre, la Comisión Europea destacó el carácter altamente beneficioso de este acuerdo para las poblaciones de la región.

Esta evaluación positiva del Acuerdo, cuya ambición es acompañar el desarrollo socioeconómico de las provincias del Sur en el marco de un enfoque de asociación integrado y sostenible, desmintió tajantemente las falsas alegaciones de los separatistas sobre el pretendido «saqueo» de los recursos naturales.

Cabe recordar que Marruecos y la Unión Europea celebraron en 2019 este acuerdo en forma de canje de notas para ampliar las preferencias arancelarias a los productos originarios de las provincias saharianas del Reino.

Ambas partes procedieron también a la renovación del acuerdo de pesca, cuya extensión territorial abarca el Sáhara marroquí.

Hoy en día, el Polisario se presenta una vez más ante la justicia europea para interponer dos recursos de anulación de estos acuerdos.

Los primeros actos de esta guerrilla comenzaron en 2015 cuando el Tribunal de Justicia de la UE examinó un recurso de anulación del acuerdo agrícola con Marruecos interpuesto por el Polisario.

En aquel momento, Marruecos interrumpió sus relaciones con la UE, reclamando una inmunidad de sus acuerdos contra la instrumentalización de los separatistas.