El Polisario ataca el fallo que niega la nacionalidad española a los saharauis

España

Una sentencia del Supremo, con el voto contrario de tres magistrados, rechaza que el Sahara Occidental se pueda considerar español pese a ser una colonia desde 1958 a 1976

«Contradictoria», «sorprendente», «sin sentido» y «difícil de entender». Así tildó ayer el delegado del Frente Polisario en Canarias el fallo del Tribunal Supremo que sentencia que nacer en el Sahara Occidental antes de 1975 no da derecho a obtener la nacionalidad española. Según Hamdi Mansur, la decisión judicial es «una contradicción» con otras sentencias anteriores que «confirmaron» y «probaron» la nacionalidad española de los saharauis de la época colonial. «Este fallo del Supremo no tiene sentido porque ya hay muchos saharauis que tienen la nacionalidad española, lo que es un hecho que ya ha sido probado ante la justicia española». «Ante esta sentencia en contra lo único que nos cabe es preguntarnos: ¿qué pasará con las personas que ya tienen su nacionalidad, se las van a quitar?», matizó Mansur.

La Sala Primera del Tribunal Supremo (TS) considera que el Sahara Occidental no puede ser considerado España a efectos de que los nacidos allí obtengan la nacionalidad española, a pesar de que hubiera sido colonia hasta 1976. Argumentan que a efectos del artículo 17.1 del Código Civil, que reconoce ese estatus a «los nacidos en España de padres extranjeros, si ambos carecieren de nacionalidad o si la legislación de ninguno de ellos atribuye al hijo una nacionalidad», el Sahara Occidental no formaba parte de España, tal y como informó la agencia Europa Press. Con este fallo, que tuvo votos particulares de tres magistrados contrarios al dictamen, el alto tribunal estima el recurso de casación interpuesto por la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares que en 2017 había declarado la nacionalidad española de origen de la demandante, nacida en el Sahara Occidental en 1973. Según la sentencia, la nacionalidad era española de origen en aplicación de ese artículo 17.1, pero a la hora de interpretar el precepto, el Supremo se ha atenido a la normativa española más específica sobre la materia, la Ley 40/1975, de 19 de noviembre, sobre descolonización del Sahara, y el Real Decreto 2258/1976, de 10 de agosto, sobre opción de la nacionalidad española por parte de los naturales del Sahara.

En este sentido, recuerda el TS que en el preámbulo de dicha ley, tras constatar que el territorio no autónomo del Sahara había estado sometido en ciertos aspectos de su administración a un régimen peculiar con analogías al provincial, «declaraba rotundamente» que el Sahara nunca ha formado parte del territorio nacional. Además, el Real Decreto de 2258/1976 arbitra el sistema para que los naturales del Sahara que cumplan determinados requisitos puedan optar por la nacionalidad española en el plazo máximo de un año. Por eso, el TS apunta que más allá de la opinión que merezca la norma específica, y más allá de «la opinión sobre la actuación de España como potencia colonizadora a lo largo de toda su presencia en el Sahara Occidental», lo indiscutible es que esa normativa específica reconoce la condición colonial del Sahara y que, por tanto, «el Sahara no puede ser considerado España a los efectos de la nacionalidad de origen» contemplada en el Código Civil, detalla Europa Press. «En otras palabras, no son nacidos en España quienes nacieron en un territorio durante la etapa en que fue colonia española», señala el fallo, para añadir que la interpretación es además armónica con la jurisprudencia de la Sala Tercera del Supremo, que viene reconociendo el estado de apátridas a las personas nacidas en el Sahara antes de su descolonización y cuyas circunstancias son similares a las de la demandante del litigio.

El delegado del Polisario quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a la numerosa comunidad saharaui en Canarias y España: «Vamos a recurrir. Si no se logra en el Constitucional, iremos a la justicia europea y a donde sea necesario. No es una batalla perdida; es solo una opinión». Hamdi Mansur recordó que entre los propios jueces hubo «discrepancias». «La legislación no ampara esta sentencia porque España realizó un reconocimiento a través de un decreto por el cual se consideraba al Sahara, durante la época colonial, la número 53 de las regiones españolas», detalló Mansur, para precisar: «El Tribunal Supremo alega ahora que ha habido tiempo de sobra para solicitar la nacionalidad y que ya es tarde. Pero no es verdad, porque a los saharauis no nos dio tiempo de realizar la solicitud durante la invasión del Ejército marroquí. Cuando estábamos en guerra, no pudimos viajar a España para solicitar la nacionalidad».

El Sahara Occidental fue considerada una de las colonias de España en África entre 1958 y 1976. El interés de España por esta región, rica en pesca y recursos mineros, venía de muy atrás, exactamente de 1884 sobre la base de unas factorías establecidas en la península de Villa Cisneros y otros puntos de la costa. Hasta que llegó el acuerdo de Cintra, firmado con Marruecos el 1 de abril de 1958. Este acuerdo ponía fin a la guerra de Ifni, en la que los irregulares marroquíes del Ejército de Liberación habían atacado las guarniciones españolas en Ifni, Cabo Juby y el norte del Sáhara español. Marruecos se quedó con el Cabo Juby y España, con Ifni.

En 1976, después de la marcha verde de Marruecos y el Acuerdo Tripartito de Madrid, España interrumpió su proceso de descolonización y abandonó el territorio, sin traspasar su soberanía. De esta manera, la ONU considera el Sahara Occidente un territorio no autónomo, aunque se lo autoadjudique Marruecos, que está pendiente de un proceso de descolonización. Es decir, no pertenece oficialmente ni a Marruecos ni a España. La falta de acuerdo ha prolongado esta situación hasta la actualidad, sin que aparezca una salida en el horizonte. Mientras, cerca de 200.000 saharauis viven como refugiados en los campamentos de Tinduf, Argelia, gracias a la ayuda internacional.