El Ministerio delegado de los MRE contempla la creación de una plataforma digital para reforzar la protección jurídica de los marroquíes del mundo (El Ouafi)

Internacional

La ministra delegada encargada de los marroquíes residentes en el extranjero (MRE), Nezha El Ouafi, afirmó este miércoles en Rabat la intención del Ministerio de crear una plataforma digital para reforzar la protección jurídica de los marroquíes en el mundo.

En su intervención en la apertura de una jornada de estudios organizada con ocasión del Día Nacional de la Mujer (10 de octubre) sobre el tema «la protección de la mujer MRE a la luz del Código de la Familia y de las convenciones internacionales», El Ouafi explicó que esta plataforma permitirá a los expertos y juristas en Marruecos y en el extranjero interactuar entre sí y compartir sus experiencias y pericias para proponer medidas prácticas a las diferentes problemáticas que se plantean en el marco de un proyecto ambicioso destinado a capitalizar y aprovechar sus competencias profesionales.

Esta plataforma también brindará la posibilidad de reforzar la movilización de las competencias marroquíes en el extranjero en el ámbito jurídico, incluido en el marco de la Red de abogados marroquíes y abogados de origen marroquí que ejercen en el extranjero, con el fin de acompañar las evoluciones legislativas y reglamentarias en los países de residencia y trabajar en la armonización entre los diferentes sistemas jurídicos con el fin de reforzar el vínculo de los MRE con la madre patria y acompañar sus transformaciones demográficas y socioculturales, precisó la ministra.

Por su parte, el presidente del Consejo de la Comunidad Marroquí en el Extranjero, Driss El Yazami, señaló que la mayor parte de las dificultades que padecen los MRE consisten en la dualidad del sistema referencial al que está sujeto el dominio familiar, cuya discordancia entre el sistema referencial marroquí y el de los países de acogida coloca a los marroquíes de todo el mundo en un dilema judicial, señalando que en un momento en que la diáspora marroquí se enfrenta a estas ambigüedades, se están produciendo profundos cambios en los planos social, económico y cultural.

Debido a estas transformaciones jurídicas y sociales aceleradas, se ha hecho necesario considerar la institución de la familia en su dimensión humana universal mediante la aplicación de los mecanismos necesarios para seguir las limitaciones planteadas en el marco de la cooperación judicial entre Marruecos y los países de residencia, dijo Yazami, subrayando la necesidad de incluir los principios del derecho internacional privado en las posibles enmiendas, garantizando al mismo tiempo una mayor apertura en los planos judicial y legislativo a fin de mejorar el Código de la Familia y permitirle acompañar los cambios que concierne a los MRE.

Por su parte, el ministro de Justicia, Mohamed Ben Abdelkader, señaló en una intervención leída en su nombre por el secretario general del Ministerio, que la diferencia entre los sistemas jurídicos de los países de la diáspora, en particular los europeos, y el de Marruecos en el ámbito de la familia, interpela acerca de la predisposición de los países extranjeros a aplicar determinados artículos del Código de la Familia sin considerarlos contrarios a su régimen general, añadiendo que la solución no siempre se basa en enmiendas o mejoras del marco jurídico vigente, ya que ninguna ley, por muy completa que fuera, puede responder a todas las cuestiones relativas a la vida cotidiana de las personas.

Tras afirmar que los acuerdos internacionales, bilaterales o multilaterales, en vista de su vocación de resolver las limitaciones asociadas a la esfera familiar, pueden constituir un medio para obtener cierto grado de protección, pero no son suficientes por sí solos para alcanzar los objetivos deseados, el ministro precisó que se han creado comités consultivos mixtos que se reúnen periódicamente para buscar soluciones prácticas a una serie de cuestiones relacionadas con el cumplimiento de las obligaciones alimentarias, el ejercicio de los derechos de visita y custodia en el extranjero y su recuperación, y para superar las dificultades relacionadas relativas a estas cuestiones en relación con ciertos países.

Por su parte, el secretario general de la presidencia del Ministerio Público, Hicham El Blaoui, subrayó que el balance de la aplicación del Código de la Familia pone de relieve varios logros que deben reforzarse y es una ocasión para «releer este texto, evaluar sus progresos, reforzarlo y mejorar su rendimiento para que alcance los objetivos anhelados».

El Blaoui estimó también que para el éxito de cualquier revisión de este texto hay que tener en cuenta los problemas resultantes de su aplicación para los MRE en general, y las marroquíes en particular, superando las dificultades planteadas e invocando las limitaciones a las que se enfrenta esta categoría.

Subrayó a este respecto que las convenciones internacionales que se refieren a la especificidad de estas divergencias y las limitaciones derivadas de ello en términos de diversidad de leyes específicas de cada país podrían aportar soluciones.