El Gobierno socialista traiciona la equiparación salarial policial

España

Fuente PolicíaH50

El Gobierno acaba de facilitar a sindicatos de Policía Nacional y asociaciones de Guardia Civil el dossier de la auditoría que los policías reclamaban como agua de mayo y que ahora, una vez en sus manos, tachan de engaño por parte del Gobierno socialista.

¿Cuánto dinero supone exactamente la equiparación salarial?

Un primer informe de la auditoría que ponía de relieve que el dinero aportado por la administración para la equiparación salarial no era suficiente.

Fuente Twitter del sindicato Jupol

En la primera auditoría se constataba que los 807 millones no eran suficientes para lograr la equiparación salarial de Policía Nacional y Guardia Civil con Mossos de d’Esquadra. Sin embargo, en un segundo informe, la administración recalca que la auditoría se debe ceñir a los 807 millones.

Fuente Twitter del  sindicato Jupol

En el segundo informe entregado por la administración, la empresa auditora constata que se ciñen a los 807 millones ya que así lo estipula la administración.

Conclusiones de una mentira

La comparativa que hace la auditoría la realiza en versión a lo que cobra un mosso categoría 1 (hay más categorías en su escala básica) en el año 2017 con un Policía Nacional de nivel 17. En este punto se echa en falta un análisis que tenga en cuenta el resto de categorías en la escala básica de los Mossos y su comparativa directa con lo equivalente a un policía nacional.

El estudio se ciñe a un análisis con una fecha próxima de caducidad, donde se obvia el salario real de un mosso en el año 2020, ya que por motivos de subidas salariales de la función pública, los emolumentos de los policías autonómicos habrá variado.

Para que el informe se pudiera ceñir al marco de los 807 millones, la empresa ha optado por someter a estudio la media salarial resultante de todos los policías y guardias civiles de escala más básica, incluyendo especialidades. Hay que tener en consideración que la mayoría de los agentes no disponen ni cobran esa denominada «especialidad», además de incluir en concepto de retribuciones básicas complementos como territorialidad o casas cuartel.

La auditoría ha dado unas conclusiones «totales» que se traducen en pinceladas en base a efectuar medias ponderadas de los diferentes destinos. Se tergiversa la realidad salarial puesto a puesto con cifras donde se aglutinan a policías de comisarías locales en la península con policías destinados a su vez en destinos como Canarias, Ceuta, Melilla o País Vasco. De ahí que salga una media irreal respecto a la situación laboral de la mayoría de los agentes.

Una auditoría que enfrenta a policías nacionales y guardias civiles por un dinero que no llega

Para poder «mal equiparar» a policías y guardias civiles con los mossos, el último pago no podría ser lineal. Para ello hay que atenerse a las distintas categorías y escalas en función de sus homólogos teniendo en cuenta que los Mossos no cobran territorialidad.

¿Cuá es el motivo por el que unos cobrarían más en este último tramo?

El motivo radica en el porcentaje que queda a cada policía para la equiparación, que será distinto. Existen plantillas que les falta dinero para llegar a esa supuesta equiparación y otras que, a día de hoy, ganan más que un mosso.

Cantidades irreales

Respecto al reparto entre Policía Nacional y Guardia Civil, como bien indica la auditoría, a los policías nacionales se le incluye  la ayuda de Acción Social. Se trata de una ayuda para ciertos conceptos muy expedidos que sólo unos pocos cobran. Dicha cantidad no debería haber sido  incluida por ser considerado una ayuda y no una retribución del trabajo.

Por otro lado, también indica la auditoría que no se han incluído los pabellones de los Guardias Civiles ( 26.000) que deberían haber sido contados como un bien retributivo, si bien gustosamente renunciarían a ellos si la equiparación fuese real.

Estos datos económicos ya alterarían una auditoría hecha a medida para el Gobierno actual.

Sindicatos y asociaciones en pie de guerra contra el Gobierno, emprenderán acciones judiciales contra el Gobierno

Fuente UFP

La asociación de Guardias Civiles AUGC y el sindicato de Policía Nacional UFP emprendieron acciones judiciales contra el Gobierno reclamando estas auditorías, y el Juzgado de Instrucción 17 de Madrid abrió Diligencias Previas 883/19, reclamando toda la documentación al Gobierno.

Otros sindicatos policiales como SUP y CEP ya anuncian medidas legales contra el Gobierno y contra la empresa auditora si el resultado no se ajusta al acuerdo.

Ningún sindicato policial da por bueno el resultado de la auditoría, lo que podría suponer mucho trabajo en los tribunales, por culpa de no habercumplido el Gobierno con la promesa hecha a los policías nacionales y guardias civiles. La palabra dada por este Gobierno en funciones queda en entredicho ante el gran apoyo social que estos colectivos tienen en nuestro país.

A su vez Jupol, sindicato de Policía Nacional de la Asociación Jusapol ya anuncia la declaración del conflicto colectivo y un enfrentamiento contra el Gobierno. Se espera un verano calentito.

Lo que no ha conseguido nadie lo va a conseguir el Gobierno con una auditoría que ni Policía Nacional ni Guardia Civil se creen, y a la que llaman la “auditoría de la falsa equiparación”, que es ver a todos los policías nacionales y guardias civiles unidos en contra fel Gobierno actual.

¿Qué esperaban los policías y guardias de la auditoría? Pues entendemos que lo que había prometido el Gobierno. Ni más ni menos.

La auditoria tenía que decir si eran o no insuficientes los 807 millones para la equiparación salarial, tendría que  haber cuantificado lo que tiene que cobrar cada policía, puesto por puesto, y de ahí sacar las pertinentes conclusiones.

¿Sí la auditoria no dice cuánto tiene que cobrar cada policía por puesto cómo sabremos si son o no insuficientes los 807 millones?

Se podría decir de muchas maneras, pero la auditoria tenía que hacer constar cuánto tenía que cobrar cada policía para averiguar si el dinero prometido por el Gobierno era suficiente para alcanzar la ansiada equiparación.