El Fondo Alavés de Emergencia aprueba destinar 20.000 euros a Bolivia para ayudar a poblaciones afectadas por los incendios en el Amazonas

Vitoria-Gasteiz

La ayuda permitirá la adquisición de material de salvamento, medicinas, ropa, material de aseo e higiene, etc. y beneficiará a 2.000 familias

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la Diputación Foral de Alava destinarán 20.000 euros del Fondo Alavés de Emergencia para proporcionar ayuda a cerca de 2.000 familias de más de una decena de municipios bolivianos que se están viendo afectados por los incendios en el Amazonas. Del 1 al 24 de agosto la Agencia Espacial Europea detectó casi 4.000 siniestros de este tipo en el área afectada.

Los fuegos no solo han afectado a la zona amazónica de Brasil sino también a países vecinos como Bolivia cuyo gobierno ha solicitado recientemente ayuda internacional por la situación de emergencia que se vive en alguno de sus departamentos. Es el caso de Santa Cruz donde la propagación de los incendios se ha visto favorecida por la sequía, especialmente en el llamado bosque seco chiquitano.

Por ahora, se estima que en Bolivia se han quemado un millón de hectáreas con numerosos daños personales, cerca de 600 personas heridas, y materiales: pérdida de cultivos y pastos, viviendas y enseres quemados, conducciones de agua potable afectadas, además de la muerte de numerosas cabezas de ganado y pérdida de fauna y flora.

Para hacer frente a esta situación, la asociación alavesa de Cooperación Hispanosudamericana Berri-Ñann, en la que figuran personas bolivianas residentes en Vitoria-Gasteiz,  solicitó la ayuda del Fondo Alavés de Emergencia ahora aprobada lo que permitirá la adquisición de material de salvamento y rescate, medicinas, ropas de abrigo, material de aseo e higiene, alimentos, agua y transporte.

La entidad local boliviana que prestará la ayuda será la Fundación de Voluntarios de Salvamento y Rescate conocida como GEOS.

La cuenca del Amazonas es la selva tropical más grande del mundo, abarca cuatro países y alberga millones de plantas y animales. A menudo se le llama «el pulmón del mundo», y es crucial para ayudar a regular el calentamiento global ya que los bosques absorben millones de toneladas de emisiones de carbono cada año.