DOS EN UNO, MURAL PERDURABLE Y CAPAS DE PINTURA EFÍMERAS PARA LA OBRA DE VITORIA-GASTEIZ DE GONZALO BORONDO

Vitoria-Gasteiz

Durante el Congreso de Restauración del Grupo Español del International Institute for Conservation, GE-IIC, celebrado en Vitoria-Gasteiz a finales de 2018, se llegó a un acuerdo con el artista Gonzalo Borondo para llevar a cabo un mural que interpretara la calidad efímera aplicada a un tema relacionado con su entorno.

En esta ocasión, tras reparar y mejorar el muro con la asistencia de Verónica Werckmeister (Itinerario Muralistico Vitoria Gasteiz) la ejecución de Gonzalo llevaba implícito un reto al grupo de investigación de Arte Urbano del GE-IIC, formado por profesionales especializados en Historia del Arte y Conservación-Restauración. 

Aceptado el reto, quedó pendiente esta segunda parte que no pudo ser llevada a cabo durante el Congreso por imprevistos con la grúa, y aunque han pasado siete meses no ha querido quedar en el olvido por parte de todos los implicados que durante los días 3 y 4 de julio finalizarán el mural, así pues, Gonzalo Borondo con las Conservadoras-Restauradoras Elena Gayo y Sandra Gracia estarán esos días en la calle Cuchillería.

En esta última intervención del artista con las restauradoras, la obra sufrirá pequeñas transformaciones que harán de ella una obra esencialmente distinta durante un tiempo corto pero difícil de predecir. Habrá unas capas de pintura efímeras que harán del mural una obra cambiante. Es una intervención por y para los vecinos que son los que podrán seguir su evolución.

Todos los materiales que se van a utilizar son reversibles, muy fáciles de eliminar si no llegaran a perderse. Hay un tanto por ciento que se deja al azar, ya que es imposible saber el tiempo que va a hacer, si lloverá, si va influir el viento o a qué velocidad van a actuar los rayos ultravioletas. Es una experiencia nueva para todos que ya tiene unos resultados positivos por las pruebas realizadas, que seguirán su evolución y deterioro, algunas de ellas en los muros exteriores de la Diputación Foral de Álava.

El arte mural ejecutado en el espacio público es imprevisible y su evolución forma parte del proceso creativo de los artistas, que, desde esa fase previa, material y técnica, son los que deben decidir el nivel efímero de sus obras. Después, son los vecinos y el municipio los que pueden plantear una conservación preventiva o por el contrario su abandono, dependiendo de la vinculación que las obras consigan con su entorno. 

En este caso, se ha confiado en la firma de pinturas al silicato KEIM que han asesorado su ejecución y esperemos que el juego artístico efímero posterior responda a las expectativas que se han depositado en él.