Desviación de la ayuda humanitaria por el polisario y Argelia: la invectiva de un eurodiputado

Internacional

¡Esto es mucho! Este es el grito de desesperación del eurodiputado Nicolas Bay ante la inacción de Bruselas ante el continuo desvío de la ayuda humanitaria europea por el polisario y Argelia.

«¿Por qué Bruselas se niega a investigar estos actos a pesar de las pruebas que se acumulan? ¿Por qué la UE sigue enviando casi 10 millones de euros de material cada año a un campamento que ni siquiera se conoce el número real de personas que alberga? Este dinero es el dinero de los contribuyentes de los países europeos: es hora de pedir cuentas a Bruselas y Argelia», lamentó el eurodiputado francés en un comunicado difundido hoy miércoles.

El diputado recuerda que en enero de 2015 se publicó un informe de la Unión Europea elaborado en 2007 por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), que «revela un sistema de desviación masiva de la ayuda humanitaria orquestado por el frente polisario, con la complicidad de Argelia».

El informe condenatorio, añadió el eurodiputado francés, afirmaba que el número real de los habitantes de los campamentos de Tinduf, controlados por el polisario en el oeste de Argelia, es totalmente desconocido, puesto que las autoridades argelinas prohíben a la UE enviar una misión a la zona para evaluar la situación.

El eurodiputado recuerda que una audiencia en el Parlamento Europeo en julio de 2015 reveló incluso que «Argelia, que recibe la ayuda en el puerto de Orán, ¡impone un impuesto del 5% de las ayudas enviadas!”.

Observando que este tráfico sigue activo hasta el día de hoy y que «una gran parte de la ayuda humanitaria se vende cada año en Mauritania para financiar el polisario y sus operaciones contra la soberanía territorial de Marruecos», el eurodiputado pide a Bruselas tomar medidas contra este tráfico a gran escala.

El sitio informativo independiente +EUtoday.net+ publicó, el martes, nuevas pruebas del continuo desvío de la ayuda humanitaria por parte del polisario y Argelia, a pesar de las promesas de la Comisión Europea de pararlo.

Estas pruebas fueron reveladas sobre la base de las investigaciones que el sitio web europeo llevó a cabo sobre el terreno y a través de testimonios condenatorios.

Corroboran estas pruebas los llamamientos incesantes y desesperados que Argelia lanzó en las últimas semanas a los donantes y organizaciones humanitarias, tras la propagación de la pandemia de Covid-19, para que saquen de apuros las arcas del polisario y las de sus administradores argelinos.