Después de una serie de reveses militares y políticos, el «Polisario» pierde su batalla de promover su pretendida legitimidad jurídica (Experto)

Internacional

Los reveses sufridos por el «polisario», apadrinado por Argelia, se suceden pero no se parecen, en la medida en que este movimiento separatista, tras sus sucesivos fracasos militares y políticos, ha vuelto a perder una batalla jurídica a través de la cual intentó, en vano, promover su pretendida legitimidad y representatividad de los saharauis, afirmó el director del Centro Marroquí de Estudios Estratégicos, Mohamed Benhamou.

En una entrevista con la MAP, Benhamou subrayó que, aparte del abundante apoyo de Argelia al «polisario» a niveles diplomático, político y financiero, contrario a los intereses del pueblo argelino, el fracaso persigue constantemente a esta entidad fantasmagórica en las batallas que libra y que tropiezan con la eficacia de la diplomacia marroquí, gracias a la estrategia puesta en marcha bajo la dirección ilustrada de SM el Rey Mohammed VI.

Benhamou, también experto internacional en cuestiones de seguridad y terrorismo, explicó que la última de estas bofetadas procedió de España, que clavó el último clavo en el ataúd del frente separatista, después de tres grandes golpes, diferentes en la forma, pero similares en el fondo.

Según él, estos acontecimientos, que deniegan todo estatuto jurídico a la república quimérica, se producen después del veredicto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que rechazó el recurso presentado por este grupo armado por «falta de calidad para actuar».

El director del Centro Marroquí de Estudios Estratégicos también subrayó que esta sentencia se considera un «rechazo jurídico» emitido por un tribunal cuyas decisiones son irrevocables y a través de las cuales rechaza cualquier presencia de esta entidad títere en suelo español.

El experto explicó que esta decisión está en consonancia con la posición oficial de Madrid de apoyo a los esfuerzos de las Naciones Unidas para encontrar una solución pacífica y política a la cuestión del Sáhara marroquí y constituye un cambio de rumbo en la política de España hacia la entidad títere, al poner fin a sus prácticas a largo plazo en sus territorios.

Con esta decisión, España sigue así el ejemplo del Tribunal de Justicia Europeo, el más alto órgano judicial de la Unión Europea, que en 2018 adoptó una decisión por la que rechazó el recurso interpuesto por esta entidad imaginaria contra el acuerdo de pesca entre Marruecos y la Unión Europea, argumentó.

El mismo explicó también que el segundo acontecimiento, que se produce tras los reveses jurídicos sufridos por el «polisario» debido a la decisión del Tribunal Supremo español, se refiere a la posición expresada por la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, Arancha González Laya, a finales de mayo con motivo de la celebración del Día Mundial de África.

La responsable española había dirigido una carta al presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki, en la página oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de España en «Twitter», acompañada de una foto con las banderas de todos los países miembros de la Unión Africana, excepto la de la pretendida «rasd», recordó.

A estos fracasos, dijo, se añadió la reunión por videoconferencia que en esta ocasión mantuvo la jefa de la diplomacia española con todos los embajadores africanos acreditados en España, y a la que no fue invitado ningún representante de esta entidad, que durante muchos años creía que España era su principal baluarte.

Benhammou recordó, a este respecto, una posición anterior de la ministra española en reacción a la reunión que mantuvo, el pasado mes de febrero, la ministra de Estado de Asuntos Sociales perteneciente al partido de izquierdas «Podemos» con un representante del «polisario», confirmando, como única representante de la diplomacia española, que su país no reconoce lo que se denomina «rasd» y apoya los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas para encontrar una solución pacífica a la cuestión del Sáhara marroquí en el marco de las resoluciones del Consejo de Seguridad.

La ministra española de Asuntos Exteriores reiteró esta misma posición durante la visita que efectuó a Argelia el 3 de marzo pasado, agrega el mismo.

La tercera señal, prosigue el experto, se refiere a otra sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo español, que negó la nacionalidad española a un ciudadano nacido en 1973 en las provincias del sur de Marruecos, después de que la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública recurriera una sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares que concedió la nacionalidad a dicho ciudadano, en base al artículo 17.1 del Código Civil.

Según la misma fuente, se trata de una sentencia basada en el hecho de que las personas nacidas en un territorio durante el período en que era colonia española no tienen derecho a la ciudadanía del país ibérico.

Lo que es indiscutible, explica el Tribunal Supremo, es la situación colonial del Sáhara para Madrid y, por ende, el Sáhara marroquí no puede ser considerado como territorio español a efectos de obtener la nacionalidad, de acuerdo con el artículo 17.1.c del Código Civil.

«Estos golpes consecutivos propinados al frente separatista lo han llevado a una guerra sin salida y sin objetivos, sobre todo si se toma en consideración el continuo éxito de la diplomacia marroquí bajo el sabio liderazgo de Su Majestad el Rey», dijo Benhamou.

La última, y no por ello la menos importante, es «la apertura por varios de nuestros hermanos africanos de sus consulados en las provincias del sur del Reino», destacó el experto marroquí, estimando que este hecho «constituye un reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre todo el territorio nacional».

Benhamou recordó, en este contexto, los numerosos éxitos logrados por el Reino bajo la sabia dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI, tanto a nivel interno como externo.

Marruecos se ha convertido en un actor activo sobre le escenario internacional y mantiene relaciones estratégicas con diversos miembros de la comunidad internacional a diferentes niveles, estimó el experto internacional en cuestiones de seguridad y terrorismo.