Demanda de oficio de la TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL. Repartidores de empresa franquiciada por MRW. Trabajadores por cuenta ajena y no TRADEs. LEGEMON, S.L.

España

Sentencia de 19 de enero de 2021 – RECURSO 1514/20-.

Sentencia JS Eibar desestima demanda de TGSS y declara ser TRADEs.

Hechos: la demandada es una empresa franquiciada de MRW que se dedica a la actividad comercial, logística y de transporte o reparto de paquetería, contando con plantilla propia para acometer la actividad ordinaria, subcontratando la de transporte con trabajadores autónomos, estando todos estos dados de alta en el RETA y teniendo suscrito contrato de TRADE; la demandada, como franquiciada, recibe paquetería de clientes de MRW en la que figura la dirección el destinatario y por el personal de plantilla de la empresa se realiza la actividad logística consistente en la recepción y clasificación de los paquetes por zonas o direcciones; cada repartidor tiene una zona asignada siendo la empresa quien reparte estas zonas y las rutas previo acuerdo entre los repartidores, siendo normalmente las mismas zonas para los mismos repartidores y en caso de ausencia de alguno deben avisar con antelación para poder organizar los repartos; cada trabajador dispone de una Tablet, propiedad de la marca, que les proporciona la empresa, en la que se registran los paquetes a repatir, así como la recepción de los mismos por los clientes y/o destinatarios, actuando también esta Tablet como teléfono móvil, GPS que elabora el recorrido y orden de la ruta de reparto en función de las direcciones a las que enviar los paquetes; los transportistas acuden al almacén de la empresa demandada sobre las 8.00 horas para recoger la paquetería que ya se encuentra zonificada y proceder a su reparto; existe un horario de 8:00 a 20:00 horas para la entrega de paquetería a los destinatarios, al que los repartidores pueden acogerse o no; los repartidores acuden a la empresa cuando lo consideran oportuno, sin que esté penalizada la ausencia, cobrando únicamente por servicio realizado, excepto en el supuesto de que la entrega no haya sido posible por ausencia del destinatario; la retribución se realiza mediante facturación mensual, siendo variable según el número de entregas, a razón de una cantidad fija de 1.30 euros por paquete entregado, siendo dicha cantidad fija negociada entre la empresa y los repartidores; LEGEMON no es propietaria ni arrendataria de ninguno de los vehículos que utilizan los repartidores, siendo estos quienes los proporcionan; el logo de la franquiciadora MRW figura tanto en los vehículos con los que se hacen los repartos como en la ropa de trabajo de los repartidores, que es puesta a disposición de aquellos por la empresa; LEGEMON no exige exclusividad a ninguno de los repartidores, que pueden prestar servicios en terceras empresas; los repartidores no tienen que solicitar autorización a la empresa para permisos, licencias, vacaciones etc.; los repartidores, en condiciones normales, exceptuando periodos vacacionales, campañas especiales, posibles bajas … tienen asignadas unas zonas y empresas; la ITSS levantó Actas de Liquidación e Infracción a LEGEMON y cursó alta de oficio de los cuatro codemandados el 21 octubre 2019; el 8 noviembre 2019 se produjo el cese voluntario del Sr. Lizarazu en el RGSS y el 30 noviembre el del Sr. Maldonado.

Recurso TGSS:

-supresión HP13. Desestimar: lo basa en Actas de Liquidación e Infracción, pero las declaraciones en juicio fueron distintas; la instancia ha resuelto teniendo en cuenta dichas declaraciones.

-modificar HP17 e incluir que la entrega de ciertos paquetes ha de hacerse antes de una determinada hora. Desestimar por iguales razones.

-modificar HP18 para incluir que en la empresa existe horario de 8:00 a 20:00 horas que se corresponde con el horario de entrega de la paquetería a los destinatarios. Desestimar: ya consta en FJ5.

-infracción arts. 1.1 y 8.1 ET y 11 Ley 20/2007, del Estatuto del Trabajo Autónomo, sobre el concepto de TRADE. Argumenta: que no se cumplen en el caso los requisitos de TRADE, ya que: no ejecutan la actividad de manera diferenciada con los trabajadores que prestan servicios como único trabajador por cuenta ajena de la plantilla, siendo la única diferencia el abono de la gasolina por la empresa y la propiedad del vehículo en este caso, realizando funciones laborales iguales y en condiciones idénticas; que no disponen de infraestructura productiva y material propios para el ejercicio de la actividad, pues LEGEMON aporta los elementos determinantes de la estructura organizativa y mercantil – muebles, oficinas, almacenes y soporte tecnológico , proporcionando las tablets para realizar el trabajo; que la empresa no podría realizar su actividad con un solo trabajador sin el apoyo de estos trabajadores si estos pueden decidir libremente el día que prestan servicios; que no realizan su actividad con criterios organizativos propios, pues antes de iniciar la ruta han de acudir al centro de trabajo para recibir las instrucciones y cargar los paquetes y siguen el orden de reparto establecido por la aplicación de la empresa en la tablet y realizan su trabajo dentro de un horario determinado y han de comunicar con antelación su ausencia; que es LEGEMON quien fija la cuantía de la remuneración a recibir por paquete y que estos trabajadores no asumen el riesgo y ventura de su actividad, pues se les garantiza el precio de entrega si esta no se realiza por causa imputable al cliente; que el hecho de que la propiedad del vehículo con el que desarrollan la actividad sea de los trabajadores no es obstáculo para declarar la laboralidad de la prestación de los servicios, tal como se pronunció el TS en Sentencias de 19 diciembre 2005 y 13 junio 2006, recaídas en supuestos parecidos. Estimar: sigo TS, incluida STS de 25/09/20 (Caso Glovo), y considero que son por cuenta ajena: 

.- de un lado, en cuanto al requisito de “Desarrollar su actividad con criterios organizativos propios, sin perjuicio de las indicaciones técnicas que pudiese recibir de su cliente”, los demandados no llevan a cabo su actividad con sus propios criterios organizativos, sino con sujeción estricta a los establecidos por LEGEMON, dado que es esta empresa la que determina el horario del reparto, las rutas de cada empleado, así como el modo de realizar el reparto, todo lo cual les es comunicado cada día al inicio de la jornada laboral, en torno a las 8:00 horas y en la aplicación de la tablet que se les proporciona;

.- en cuanto el requisito de “Disponer de infraestructura productiva y material propios, necesarios para el ejercicio de la actividad e independientes de los de su cliente, cuando en dicha actividad sean relevantes económicamente”, los demandados disponen de vehículo propio o cuya disposición ostentan, pero el resto de elementos son proporcionados por la empresa – como la propia tablet en la que tienen una aplicación con todos los contenidos esenciales para la prestación del servicio y toda la infraestructura esencial para el ejercicio de esta actividad, como la red de clientes y el programa informático de la demandada, que permite desenvolver el servicio de reparto de paquetería, acerca de la que los demandados carecían de toda infraestructura propia significativa que les hubiera permitido operar por su cuenta -;

.- los demandantes tenían poca capacidad de elección del horario, pues todo ello se desarrollaba entre las 8:00 y las 20:00 horas y, además, cierta paquetería tenía necesariamente que ser entregada en determinado tiempo; 

.- los demandados estaban geolocalizados por el GPS de la tablet mientras realizaban su actividad, esto es, sujetos a un permanente sistema de control mientras desarrollan la prestación del servicio, dado que, además, tenían que cumplir necesariamente el recorrido y orden de ruta impuestos por la empresa;

.- los trabajadores se limitaban a recibir las órdenes de la empresa en virtud de las cuales debían recoger cada día el pedido y llevarlo al domicilio de un cliente final, siempre siguiendo las reglas fijadas por la empresa;

.- en cuanto al requisito de ajenidad, por más que se haya acreditado que la empresa fijaba el precio de cada entrega negociándolo con los trabajadores, lo cierto es que no consta el modo de negociación de carácter colectivo, siendo curioso y relevante que el precio pactado con cada uno de ellos sea el mismo, independientemente de la que debiera ser una negociación individual con cada trabajador pretendidamente autónomo – 1,30 euros -, siendo así que la demandada no es una mera intermediaria entre clientes finales y repartidores, pues son los clientes los que abonan el precio a la demandada y esta la que abona el precio pactado a los repartidores; 

.- respecto a la ajenidad en los riesgos, el hecho de no cobrar por el servicio si éste no llega a materializarse es consecuencia obligada de la retribución por unidad de obra, sin que ello suponga que el trabajador responda de su buen fin asumiendo el riesgo y ventura del mismo, pues, como la STS de 15 de octubre de 2001, recurso 2283/2000, tiene determinado, cuando se pacta que el trabajador no perciba su comisión cuando la operación no tiene éxito o queda anulada, ello no supone que el empleado asuma la responsabilidad del buen fin de las operaciones; la demandada LEGEMON se apropia de manera directa del resultado de la prestación de trabajo, el cual redunda en beneficio de dicha empresa, que hizo suyos los frutos del mismo, sin que los demandados, repartidoras, tuvieran ninguna intervención en los acuerdos entre la demandada y los clientes a los que repartían la paquetería;

.- por el contrario, el trabajador responde de la no entrega del paquete, con la única excepción de que concurra causa imputable al cliente, de modo que se concluye que asumían los daños o pérdidas que pudieran sufrir los productos o mercancías durante el transporte para su reparto, lo que es un claro indicio contrario a la existencia de una relación laboral porque normalmente los trabajadores no responden de los daños o pérdidas de los productos transportados, sin perjuicio de que el empleador pueda imponerles una sanción disciplinaria en caso de incumplimiento del contrato de trabajo, pero ello no es sino consecuencia de la ajenidad y no de la actuación por cuenta propia; 

.- en cuanto a la ajenidad en los medios, los esenciales no son el vehículo que aportan los trabajadores, sino la estructura organizativa y productiva de LEGEMON – toda una infraestructura administrativa y personal más arriba descrita para la organización de la actividad de reparto de diversa paquetería -, incluida la aplicación informática proporcionada a los repartidores, lo que es imprescindible para prestar el servicio, teniendo en cuenta que la actividad se realizaba de manera expresa y ostensible bajo la marca de la franquiciadora de la empleadora, que se exhibía tanto en el vehículo – pese a ser aportado por los pretendidos trabajadores autónomos – como en la ropa de trabajo; 

.- por otra parte, los demandados corren con el riesgo derivado de la utilización de los vehículos propios, cuyos costes corrían a su cargo, percibiendo su retribución en función de los servicios prestados.

REVOCAR Y ESTIMAR EL RECURSO Y LA DEMANDA DE LA TGSS Y DECLARAR LA LABORALIDAD DE LA RELACIÓN DE SERVICIOS.