Dar o vender información

Artículos de opinión

Por Patricia Medjidi Juez


Vivimos en un mundo que se mueve más allá de la velocidad de la luz, un mundo dónde uno no sabe ya qué es creíble y qué no. Ventas y preventas.

 Amo la comunicación, el informar. Nunca he sido partidaria de ir deprisa, sino con seguridad. Y eso ha de alcanzarse con una mesura. Escuchar a todos, y medir.A veces es difícil encontrar la verdad, otras extremadamente fácil, al ser consciente de ataques, uno inclina la balanza.La verdad nunca se defiende con ataques ni con invenciones, o rescatando noticias y vendiéndolas como de actualidad. Más cuando el conflicto, o supuesto conflicto se solucionó.Hoy vivimos donde algunos grandes medios, venden al lector noticias sugeridas, inventadas o rescatadas de una hemeroteca. Serviciales a unos cuantos, y de la que además se nutres otros pequeños haciéndose eco de ello.


Uno de los derechos que recoge el Código Deontológico Europeo de la Profesión Periodística Resolución aprobada por unanimidad en Estrasburgo, 1 de Julio de 1993 en su apartado número 3 es:»El principio básico de toda consideración ética del periodismo debe partir de la clara diferenciación, evitando toda confusión, entre noticias y opiniones. Las noticias son informaciones de hechos y datos, y las opiniones expresan pensamientos, ideas, creencias o juicios de valor por parte de los medios de comunicación, editores o periodistas.» 


A veces al lector le crea confusión separar, por ello es deber hacer saber que lo que hemos escrito es una opinión personal, un artículo de opinión y no una noticia propiamente dicha.El Código Europeo nos recuerda en primer lugar:
 «Además de los derechos y deberes jurídicos que están recogidos en las normas jurídicas pertinentes, los medios de comunicación asumen en relación con los ciudadanos y la sociedad, una responsabilidad ética que es necesario recordar en los momentos actuales, en los que la información y la comunicación revisten una gran importancia para el desarrollo de la personalidad de los ciudadanos así como para la evolución de la sociedad y la vida democrática.»  

Es difícil que el ciudadano discierna  la verdad o influencias radicales personales de quien escribe la noticia cuando estás se dan lejos de su lugar habitual, ya no hablemos cuando ocurre en otras fronteras.
Las noticias son devoradas por millones de lectores, que serán influenciados por ellas. Hay un apartado más, que creo que hoy todo el mundo tiene claro, y es la tendencia política de cada medio escrito, digital o TV, para ello también el Código Deontológico Europeo tiene su mención en el apartado número diez.
«El tratamiento del periodismo debe efectuarse teniendo en cuenta que éste se ejerce desde los medios de comunicación, que están sustentados en un soporte empresarial y donde se deben distinguir editores, propietarios y periodistas, por lo que además de garantizar la libertad de los medios de comunicación, es necesario también salvaguardar la libertad en los medios de comunicación evitando presiones internas.»  

Hoy la misma noticia en diferentes medios de ideologíasdistintas nos darán dos versiones que a veces, parecerá que no estamos leyendo el mismo suceso. Se busca recabar solidaridad del lector por tanto de la ciudadanía para una causa o idea.


Leemos como un partido político es solidario o partidario de «…» cuando la realidad es que es la opinión en singular de un político/a. Una vez hablas con la cúpula política se apartan de la opinión, y recalcan que es una opinión particular, no del conjunto del partido.
Ni se deben fabricar noticias para seguir una corriente, la noticia surge y si no lo hace, habrá que esperar o es que no existe.  Construir, fabricar un hecho no solo es mentir, sino que nos llevará a una querella.
¿Acaso es extraño qué la ciudadanía no crea ya en los medios de comunicación?…


Nos llenamos de indignación cuando los ciudadanos nos echan de un lugar al grito de «medios de comunicación desinformación, manipulación». o preguntan » ¿De qué medio sois?»Quizá deberíamos preguntarnos en vez de alarmarnos o indignarnos por situaciones como estas. Subestimar a una ciudadanía que consume las noticias es no estar en el mundo real.
Vendemos no solo palabras sino imágenes e ideas, que cuando el lector comprueba que no son reales, nos tildará de farsantes


La verdad si es real no necesita de adornos, porque la verdad como la ciencia y la naturaleza, busca su propio camino para surgir. Y cuando lo hace lo hace con fuerza.