Condenada a prisión y alejamiento por abofetear a su hijo

España

La madre del menor de 10 años ha sido condenada a dos meses de prisión y seis meses de alejamiento de su hijo por haberle dado un par de bofetadas cuando se negó a ducharse.

La Audiencia Provincial de Pontevedra confirma la sentencia del Juzgado de lo Penal de nº 4 de Pontevedra.

La madre abofeteó a su hijo porque éste no quería ducharse

La mujer recurrió la sentencia del Juzgado de lo Penal 4 de Pontevedra porque “debía entenderse amparada dentro de su derecho de corrección”.

Sin embargo, la Audiencia Provincial ratificó que los hechos son constitutivos de un delito de malos tratos en el ámbito familiar.

Hechos probados:

La noche del 20 de mayo de 2018, la madre le pidió a su hijo de 10 años que se duchara.

El menor se negó a ello y ambos comenzaron una discusión verbal que la madre terminó “dándole un par de bofetadas a su hijo”.

Las bofetadas que recibió el menor, le causaron eritemas en ambas mejillas, recibiendo atención médica justo después.

La sentencia expone que la facultad que asiste a los padres para corregir a sus hijos sólo puede concebirse orientada al beneficio de los hijos y encaminada a lograr su formación integral.

El tribunal recuerda que la patria potestad tiene como límite infranqueable la integridad física y moral de los hijos.

La pena de prisión puede sustituirse por el mismo tiempo de trabajos en beneficio de la comunidad.

Además no puede acercarse a menos de 200 metros de su hijo durante seis meses, así como la tenencia y porte de armas durante el mismo periodo.

El juez Eduardo Estellés, del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Sagunto defiende en un estudio la necesidad de volver a introducir la legislación relativa al derecho de corrección de los padres a los hijos. Dicho derecho se eliminó por la Ley 54/2007, de 28 de diciembre.

Según su estudio,“si no existe tal derecho a corrección, cualquier acción que hagas puede ser susceptible de ser un hecho punible, criminalizando la familia y las relaciones paterno-filiales”

Un ejemplo sería el caso del padre que castigó a su hija de 15 años a no salir de casa con sus amigas.

Fue denunciado por la hija e imputado por un delito de detención ilegal, por retener a su hija.