BIKO recibe el premio internacional ‘Best for the world 2019’ en su quinto aniversario

Vitoria-Gasteiz

La cooperativa pone a Vitoria-Gasteiz y Euskadi en el mapa del bien común al ser reconocida como “mejor empresa para el mundo 2019”

La decisión más importante que se puede tomar en la vida es la de escoger cómo vivirla. En plena crisis, Ivan del Caz y Javier Goikoetxea se atrevieron a dar el paso mediante la creación de BIKO, una cooperativa del bien común nacida en Vitoria-Gasteiz con el propósito de ayudar, acompañar y asesorar a organizaciones e instituciones publico/privadas que buscan transitar hacia un modelo económico al servicio de las personas y el planeta. Estaban seguros de que “otro tipo de organizaciones es posible” y el tiempo lo está demostrando. BIKO celebra su quinto aniversario con más de una treintena de proyectos transformadores a sus espaldas y poniendo a Euskadi en el mapa mundial del bien común con un reconocimiento muy especial: el premio Best for The World 2019, dentro de la categoría Changemakers (“hacedores del cambio”).

El galardón fue creado por la fundación internacional BLab para reconocer el trabajo de las organizaciones Bcorp, un movimiento global de más de 3.000 empresas en 64 países y 150 sectores unidas por el único fin de ser las mejores para el mundo y, como resultado, la sociedad camine hacia estadios de bienestar compartido y durable superiores. El premio, por tanto, pone en valor a aquellas compañías del movimiento que alcanzan los más altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad, y aspiran a usar el poder de sus negocios para resolver los problemas de la gente. Entre ellas, y desde ahora, BIKO.

En la preposición ‘for’ está, por tanto, la clave del premio, que es también el ADN de Biko: ser la mejor empresa para el mundo, no del mundo. “Llegó un momento en que nos dimos cuenta de que no podíamos continuar trabajando dentro de un sistema que solo mira por los beneficios económicos cuando en nuestras vidas personales habíamos incorporado gestos para caminar hacia el bien común”, explica del Caz. Así es como él y Goikoetxea, junto a otras personas colaboradoras, fundaron BIKO. “El objetivo es conseguir que tanto las instituciones como las empresas valoren, además de lo económico, el impacto social y ambiental de sus acciones. Que tengan en cuenta los tres parámetros al tomar las decisiones, desde los valores universales de justicia social, dignidad humana, solidaridad, respeto al medio ambiente, transparencia y participación”, explica del Caz.

Recibir el premio Best for the World 2019 y convertirse en la primera empresa vasca en ostentarlo supone para esta cooperativa un estímulo en el camino del bien común. “Ahora bien, lo importante no es ponerse medallas”, apuntilla Goikoetxea. Él y su compañero confían en que el galardón ayude a “visualizar esta utopía en la que llevamos inmersos desde hace cinco años como un reto posible” y anime a otras organizaciones a sumarse al cambio. “Es el momento de marcar un punto de inflexión, tanto en las instituciones como en el sector privado, mediante la incorporación del balance del bien común y otras métricas de impacto positivo”, afirma.

El ratio que se usa tradicionalmente para medir la economía es el Producto Interior Bruto, pero la realidad es que el PIB no valora el índice de pobreza, de desigualdad, de seguridad… El balance del bien común, sin embargo, incorpora más de 70 indicadores, con lo cual, por ejemplo, se pueden medir asuntos fundamentales como la realidad del empleo en un municipio, la situación de la vivienda o la movilidad, cruzados con los valores universales anteriormente mencionados.

Esta filosofía impregna de lleno el funcionamiento interno de BIKO, así como todos los proyectos de acompañamiento, dinamización, formación e inspiración en los que se ha embarcado dentro y fuera del País Vasco en estos cinco años de vida. Acciones estratégicas con clientes como el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Bilbao, Zaragoza y Tolosa, ENISA, Eroski, A&B Laboratorios, Colegio de Economistas de Euskadi, NESI, Anesvad, AyG Asistencial, Aclima, Innobasque o Diputación Foral de Álava.

Además, en 2015 BIKO cruzó el charco para emprender la aventura de la consultoría por el bien común desde Buenos Aires de la mano de Renée Carrelo. Con el empuje de esta nueva socia y la red de colaboradores a los dos lados del Atlántico, los proyectos siguen creciendo y tomando forma como ejemplos de desarrollo sostenible.A BIKO ya no hay forma de que lo paren porque, como bien dicen sus cofundadores, “la ilusión es una de las palabras que mejor nos define”. Su propósito, “de aquí a otros cinco años y los cinco siguientes y cinco más” es seguir dedicando sus más de dos décadas de experiencia en áreas como estrategia, calidad, branding, medio ambiente, comercio o compras a un objetivo que es una forma de vida. “Si nosotros mismos fuimos capaces de romper con dinámicas de trabajo y negocios donde lo primero era el rendimiento económico, ¿cómo no acompañar a otras organizaciones que quieran dar ese salto?”, concluyen, no sin dar las gracias a todas las personas que han colaborado con BIKO en este tiempo y a todas las empresas que han decidido sumarse al cambio.