Ana Julia se ha convertido en la primera mujer condenada a condenada a prisión permanente revisable

España

La Audiencia de Almería ha condenado a la pena de prisión permanente revisable a Ana Julia Quezada

Quezada autora de un delito de asesinato con la circunstancia agravante de parentesco. También ha sido condenada por dos delitos de lesiones psíquicas cometidos en las personas de los padres del menor a tres años de prisión en la persona del padre, por la concurrencia de la agravante de parentesco, y a dos años y nueve meses de prisión en la persona de la madre. Y por dos delitos contra la integridad moral a un año y seis meses en la persona del padre, al concurrir la agravante de parentesco, y un año en la persona de la madre.

La sentencia la obliga a abonar por daños morales a los padres del menor la cantidad de 250.000 euros a cada uno de ellos , en concepto de responsabilidad civil.

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Ana Julia Quezada no podrá acercarse a los padres de Gabriel a menos de 500 metros por un periodo de 30 años. También tendrá que abonar los gastos ocasionados al Estado en las labores de búsqueda del menor, que según quedó acreditado en el juicio ascendieron a 200.203 euros.

El menor falleció “como consecuencia de la oclusión de los orificios respiratorios, por asfixia mecánica por sofocación”

La resolución explica, “como consecuencia de la oclusión de los orificios respiratorios, por asfixia mecánica por sofocación”. La resolución recuerda en los hechos probados que durante los 11 días que duró la búsqueda del menor la acusada “simuló encontrarse afligida y compungida, alentando los ánimos de los familiares, y generando falsas expectativas sobre la aparición del niño, involucrándose en las labores de búsqueda, desarrollando una actitud de simulación, fingimiento y farsa pública y notoria”. Ana Julia Quezada realizó todos esos actos tras la muerte del meno“queriendo y siendo consciente de que aumentaba el sufrimiento de los padres, menoscabando su salud psíquica, e igualmente con ellos quiso de modo deliberado vilipendiar, humillar y vejar a ambos padres”.

“Actos como el colocar la camiseta del menor sobre unas matas en un cañaveral, reconocido por la acusada o el de desenterrar el cuerpo del pequeño y envolverlo en una toalla, para esconderlo a su vez en el maletero de su vehículo, y con absoluto menosprecio hacia el menor, cuyo cuerpo sin vida transportaba”

La sentencia indica que los hechos declarados probados por el jurado popular por unanimidad son legalmente constitutivos de un delito de asesinato con alevosía consumado, dos delitos de lesiones psíquicas y dos delitos contra la integridad moral

Ana Julia Quezada mató a Gabriel Cruz con alevosía

Respecto al delito de asesinato, el jurado consideró que se trató de una muerte alevosa, delito que es castigado con una pena de prisión de 15 a 25 años, si bien al concurrir que la víctima es menor de 16 años, se le ha impuesto la pena de prisión permanente revisable. En este sentido, la sentencia explica la procedencia de esta pena “pues la alevosía apreciada por los miembros del jurado se basa en la forma de comisión delictiva, sorpresiva, inopinada, y en la relación de confianza que existía hacia la persona de la acusada por parte del menor”.

Así, en este caso, “hay alevosía con independencia de la edad del menor. Y es procedente la hipercualificación prevista en el articulo 140.1.1 del Código Penal en atención, ahora sí, a la edad del pequeño (8 años)”. Se impone también a la acusada la “privación del derecho a residir y acudir al termino municipal de Níjar, así como al lugar donde residen los padres del menor y su familia, por tiempo de 30 años”.

También se impone a la acusada la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la persona, domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro en el que se encuentren, y prohibición de comunicar con los padres del menor también por un periodo de 30 años. Además, la sentencia le impone una medida de libertad vigilada por tiempo de cinco años en atención a la “entidad y gravedad de los hechos, reveladores de la ausencia en la acusada, de los más elementales valores y escrúpulos”, una vez cumplida la condena privativa de libertad. Contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Almería, cabe recurso ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en el plazo de diez días