A CENTRARSE EN LAS TAREAS TERRENALES

Artículos de opinión

Por Juan José Muñoz Goikoetxea

“Tu visión será clara solamente cuando puedas mirar en tu propio corazón. Quien mira afuera, sueña; quien mira adentro, despierta” (Carl Gustav Jung dixit).

Este domingo a partir de las 18:30 horas nuestra Real Sociedad recibirá al Mallorca en el Reale Arena, en la 21ª jornada de la liga 2019-2020, con el ávido deseo de retomar el carrusel de continuadas emociones, logrando un triunfo que le permita sumar su primera victoria liguera de este año, liberarse del ofuscamiento que padece en su terreno de juego, y mantenerse en los puestos europeos.

El triunfo de este miércoles ante el Espanyol, con el consecuente pase a los octavos de final de la Copa del Rey, ha permitido a la Real recuperar las buenas sensaciones, pero conviene no laxar nuestro nivel de autoexigencia o generar un reflejo distorsionado de la realidad.

Por mi parte, sigo manteniendo un optimismo patológico, y confiando en la valía que está demostrando nuestro cuerpo técnico y nuestra plantilla, pero es necesario reconducir nuestra reciente tendencia de resultados en liga.

Con solo 2 victorias en los últimos 8 partidos ligueros (que circunscrito a nuestros encuentros en Donosti se fraguaría en un triste balance de 1 triunfo sobre 5), y habiendo encajado una media de 2,5 goles por partido en los últimos 4 envites domésticos, necesitamos reconducir nuestro estatus ganador en el Reale Arena y ser más fiables en defensa.

Se avecina un tramo del calendario que puede ser idóneo para dar un golpe de efecto.

De los próximos 6 compromisos en el torneo doméstico, 4 de ellos se disputarán en nuestro hogar (ante Mallorca, Athletic, Valencia y Valladolid), con 2 visitas a rivales que está en la zona baja (Leganés y Éibar), con lo que la Real tiene una oportunidad para encadenar una serie de buenos resultados que le allanen su clasificación para Europa y demostrar que la teoría del caos, no era más que la autopsia de una mentira.

Ahondando en las entrañas del encuentro de este domingo, podíamos llegar a la equívoca conclusión de que la Real debería tenerlo sencillo para imponerse.

El Real Mallorca, presenta unos números desoladores fuera de Palma: 9 partidos, con 8 derrotas y un único empate arañado “in extremis” ante el Celta en Balaídos.

Sin embargo, no debemos menospreciar las cualidades de la escuadra bermellona que está demostrando méritos mayores que lo que indican sus registros forasteros.

Ubicado en el 17º puesto de la liga, en la frontera que separa la permanencia y el descenso, el Mallorca está pagando el caro peaje que supone la adaptación a la élite tras varios años en el infierno (nosotros lo padecimos en nuestras carnes en la complicada temporada 2010-2011), aunque confío en que finalmente logren su objetivo, por los lazos de simpatía que me unen a dicho club.
El pasado fin de semana, los baleares se impusieron por un rotundo 4-1 al Valencia, y a pesar de su eliminación copera ante el Zaragoza, llegarán a nuestra casa con la moral fortalecida.

Con los goles de Budimir, la creatividad de Salva Sevilla y Dani Rodríguez, y el orden del colectivo como principales amenazas, los alumnos de Vicente Moreno merecen ser tenidos en consideración.

No olvidemos que hace un año en fechas parecidas a las de ahora, nos visitó el Huesca que arrastraba números penosos fuera del Alcoraz, y que fue capaz de empatar a 0 en Anoeta, sin que la Real apenas rematara a puerta. Aprendamos del pasado para que este no vuelva a repetirse.

La hermenéutica de los datos históricos es claramente favorable para la causa realista, ya que los últimos 7 duelos entre la Real y el Mallorca en San Sebastián se saldaron con 7 triunfos donostiarras.

Por otra parte, el “culebrón” Willian José sigue enturbiándose. Tras trascender que fue el brasileño quien de “motu propio” decidió borrarse de la convocatoria ante el Espanyol, y tras enquistarse las negociaciones entre la Real y el Tottenham, ayer el delantero carioca se encaró con algunos periodistas que cubren la información diaria en Zubieta, acusándoles de “mentirosos”.

Me apena que el próximo final de la etapa de Willi de la Real está adquiriendo estos carices tan barriobajeros debido la actitud tan poco profesional de un jugador que ha dado tanto a este club. Por el bien de todas las partes, confiemos en que pronto se consume su salida, por un importe que sea lo más cercano posible al de su cláusula de rescisión, y que el tiempo ayude a cicatrizar las astillosas heridas.

También parece inminente la partida de Januzaj a la Roma, con lo que nuestra dirección deportiva deberá moverse rápido y bien en el escaso margen de tiempo que resta antes de que se cierre el mercado invernal para que el bloque no quede debilitado.

De todos modos, hay que dar también un voto de confianza a todos los futbolistas que conforman nuestra plantilla actual, y que tienen un compromiso por nuestra camiseta. La Real cuenta con infinidad de jugadores con la actitud y la aptitud necesarias para seguir adelante en esta ilusionante temporada.

Por último, destaquemos que es probable que Aritz Elustondo tras dos meses de ausencia pueda estar disponible para Imanol, lo cual fortalecerá nuestras variantes defensivas.

En fin, la Real mañana está obligada a despertar si bien provisionalmente de su hábitat soñador, para centrarse en las tareas terrenales que tiene un tanto descuidadas.

Confiemos en que la Real reencuentre la fortaleza en su propio corazón, en su propio hogar, y ante su propia afición.

A ganar !!!!

Aupa Real !!!!!