1984, La memoria histérica

Artículos de opinión

Por David Alboger-Hansen 

En la novela de Orwell, odiado por todos los fanáticos a derecha e izquierda, y que huyo de Barcelona durante la guerra civil, porque fue advertido de que el Partido Comunista, siguiendo ordenes de Musco, iba a asesinarle, no en la «habitación 101», de su novela donde se torturaba a los enemigos de «el gran hermano», si no en una de las «chekas», donde desaparecían los «contrarrevolucionarios», (Franco al igual que Hitler, adoraban a Stalin, elimino a mas «rojos», que ellos y Mussolini).

Muchas mentes lucidas, desde Bertolt Brecht, llevan advirtiendo desde 1945 de como, «el vientre desde que el surgió la bestia inmunda todavía es fecunda», en esta ocasión el nazismo solo es una amenaza real en su cuna, Austria, y en el primer lugar que invadieron con su odio racista, Alemania, ahora, los responsables de «nuestro sufrimiento», no son los judíos, son los musulmanes, los inmigrantes, los matrimonios gays, jamas la ignorancia, ni los prejuicios, ni la gran estafa bancaria, o unos políticos que permiten a millones de personas vivir en la miseria, no, siempre son «los otros».

La imagen puede contener: 1 persona, sentado

Ni polémica, ni catastrofista, la realidad es esta, parece ser que los Koalas se han extinguido en Australia por un incendio, el cancer crece por el consumo de microplásticos, la contaminación de los motores que usan derivados del petroleo, y los pesticidas como el glifosato, ni polémica ni catastrofista, la realidad es que una nueva extrema derecha aliada con el fundamentalismo Cristiano, que profetiza un apocalipsis en forma de guerra contra el Islam, y una invasión de Musulmanes en Occidente esta ganando, y no se le derrotara «combatiendo el Fascismo», se le vencerá defendiendo la DEMOCRACIA, los derechos colectivos de todos los seres humanos, y restablecer el equilibrio de un planeta que esta por un lado ardiendo, y por el otro derritiéndose.

«Los pueblos han tenido la ultima palabra, sin embargo, que nadie cante victoria a destiempo, porque el vientre desde el que surgió la bestia inmunda, todavía es fecundo», Bertolt Brecht.

P.D. Ayer, espero equivocarme, se ha consumado el suicidio de la democracia española.